La compañía estadounidense denunció ante el Congreso la mayor campaña de extracción ilegal de un modelo de IA de la que se tenga registro, con 28,8 millones de interacciones fraudulentas.
Anthropic, la startup estadounidense de inteligencia artificial creadora de Claude, acusó formalmente al gigante tecnológico chino Alibaba de haber orquestado una operación sistemática para copiar las capacidades de su modelo mediante el uso masivo de cuentas falsas. La denuncia, contenida en una carta enviada al Congreso de Estados Unidos el 25 de junio, fue revelada por el Financial Times y representa una escalada significativa en la guerra tecnológica entre Washington y Pekín.
La operación: 25.000 cuentas, 28,8 millones de conversaciones
Según Anthropic, Alibaba movilizó más de 25.000 cuentas falsas para acceder a Claude de forma encubierta, generando más de 28,8 millones de conversaciones con el modelo. La compañía calificó esta acción como «la mayor campaña jamás registrada de extracción ilegal de capacidades de una IA» y la describió como una violación deliberada y a escala industrial de sus términos de servicio.
Lo que hace al caso particularmente relevante es que Anthropic no presta servicios a empresas chinas. Alibaba habría utilizado las cuentas falsas precisamente para eludir esa restricción y acceder igualmente al modelo.

Qué buscaban y por qué importa
Anthropic señaló que Alibaba no estaba simplemente explorando un chatbot: apuntó de forma específica a las funciones más avanzadas de Claude, incluyendo ingeniería de software, razonamiento agéntico y ejecución de tareas de largo plazo. El objetivo declarado habría sido recolectar respuestas del modelo en volumen para usarlas como datos de entrenamiento de sus propios sistemas de IA.
Esta técnica se conoce como destilación: consiste en consultar masivamente a un modelo de frontera y utilizar sus respuestas para entrenar un modelo propio, transfiriendo de hecho capacidades sin desarrollarlas de forma independiente. Si bien la «destilación» es una práctica legítima en ciertos contextos, hacerlo con modelos ajenos sin autorización y a escala comercial es considerado por Anthropic como robo tecnológico.
El reclamo político: cerrar los vacíos legales
En su carta al Senado, Anthropic fue más allá de la denuncia puntual y pidió al Congreso que tome medidas estructurales: cerrar los vacíos legales que permiten a institutos de investigación de IA chinos acceder a semiconductores avanzados estadounidenses, y establecer sanciones específicas para entidades que lleven adelante este tipo de ataques de destilación.

La compañía argumentó que aunque los controles de exportación de chips dificultan el desarrollo independiente de IA en China, el acceso no autorizado a las respuestas de modelos estadounidenses permite reducir drásticamente los costos y tiempos de desarrollo, neutralizando en parte el efecto de esas restricciones.
El contexto: una nueva dimensión del conflicto EE.UU.-China
La disputa tecnológica entre ambas potencias venía concentrándose hasta ahora en tres frentes: el acceso a semiconductores avanzados, la construcción de centros de datos y la captación de talento en IA. El caso Anthropic-Alibaba añade un cuarto frente: la protección de los outputs —las respuestas— de los modelos ya desarrollados como activos de propiedad intelectual.
En el Senado ya se impulsan medidas para sancionar o incluir en listas negras a empresas chinas que accedan de forma indebida a las salidas de modelos estadounidenses con fines de entrenamiento competitivo. Legislación bipartidista en igual sentido estaría siendo considerada para su inclusión en la próxima Ley de Autorización de Defensa Nacional en la Cámara de Representantes.
Alibaba, por su parte, enfrenta presiones adicionales en Estados Unidos: la compañía inició recientemente una demanda judicial contra el Departamento de Defensa, que la incluyó en una lista negra por supuestos vínculos con el Ejército Popular de Liberación. La empresa niega esos vínculos y, según el FT, no respondió de inmediato a las acusaciones de Anthropic.
Co-fundador de ReporteAsia.












