Australia anunció este martes la apertura de una comisión real —el tipo de investigación pública más poderosa del país— para examinar el antisemitismo y la cohesión social, tras el tiroteo masivo ocurrido en diciembre de 2025 durante una celebración judía en Bondi Beach que dejó 15 muertos.
El ataque, perpetrado en un evento de Janucá, conmocionó a una nación con estrictas leyes de control de armas y reavivó el debate sobre la seguridad en actos comunitarios y la necesidad de reforzar las medidas contra el odio antisemita.
La investigación estará encabezada por la exjueza Virginia Bell, quien en su declaración inaugural ante un tribunal en Sydney señaló que los dispositivos de seguridad del evento serán un eje central del análisis. La comisión evaluará si las agencias de inteligencia y las fuerzas del orden actuaron con la máxima eficacia posible. Se espera que el informe final sea presentado en diciembre de este año.
Según la policía, los presuntos atacantes, Sajid Akram y su hijo Naveed Akram, se habrían inspirado en la organización extremista Islamic State. Sajid Akram murió abatido por la policía en el lugar de los hechos, mientras que Naveed Akram sobrevivió y enfrenta 15 cargos de asesinato, además de un delito relacionado con terrorismo. Debido al proceso judicial en curso, los posibles testigos del juicio no serán convocados a declarar ante la comisión.
La jueza Bell adelantó que se reunirá en privado con familiares de las víctimas para explicar los límites legales de la investigación. Por su parte, el abogado principal que asiste a la comisión indicó que se han enviado decenas de solicitudes de documentación a organismos gubernamentales, aunque las respuestas recibidas hasta ahora no han sido satisfactorias.
El primer ministro Anthony Albanese había rechazado inicialmente los pedidos para crear una comisión real, argumentando que el proceso podría extenderse durante años, postura que generó críticas de organizaciones judías y familiares de las víctimas.
El ataque en Bondi se produjo tras una serie de incidentes antisemitas en el país, incluido el incendio provocado contra una sinagoga en Melbourne. En respuesta, el gobierno ya ha endurecido la legislación sobre armas y aprobado nuevas normas contra los discursos de odio.
La comisión real buscará no solo esclarecer lo ocurrido en diciembre, sino también evaluar el estado de la cohesión social en Australia y proponer medidas para prevenir futuros actos de violencia motivados por el extremismo.









