Moscú volvió a expresar su respaldo a Pekín en el conflicto por Taiwán, en un gesto que refuerza el alineamiento político entre Rusia y China en un contexto internacional marcado por tensiones crecientes. El secretario del Consejo de Seguridad ruso, Serguéi Shoigú, transmitió al canciller chino Wang Yi que el Kremlin mantiene un apoyo firme y constante a la posición china sobre la isla, según informó la agencia estatal rusa TASS.
Las declaraciones se produjeron durante la visita de Shoigú a China, en el marco de una agenda centrada en asuntos de seguridad y coordinación estratégica. El ex ministro de Defensa ruso sostuvo que actores externos continúan, según su visión, desestabilizando la situación en el estrecho de Taiwán, motivo por el cual consideró necesario reiterar el respaldo de Rusia a Pekín en lo que definió como un asunto interno chino. En ese sentido, afirmó que Moscú reconoce al gobierno de la República Popular China como la única autoridad legítima que representa al conjunto del país.
La postura rusa no resulta nueva, pero adquiere mayor peso político en el actual escenario global. En los últimos años, China y Rusia han profundizado su relación bilateral hasta declararse socios estratégicos sin límites, una definición que marcó un punto de inflexión en su vínculo y que se consolidó tras el inicio de la ofensiva rusa en Ucrania. Desde entonces, ambos gobiernos han insistido en la necesidad de reforzar la cooperación frente a lo que consideran presiones de Occidente.
Para Pekín, Taiwán es parte de su territorio y un objetivo central de su política exterior. El gobierno chino no ha descartado el uso de la fuerza para lograr la unificación y promueve el modelo de un país con dos sistemas, similar al aplicado en Hong Kong. Sin embargo, esa propuesta no cuenta con respaldo entre las principales fuerzas políticas taiwanesas, que defienden el actual sistema democrático de la isla.
Durante el encuentro, Wang Yi subrayó que China y Rusia tienen la responsabilidad de defender el multilateralismo y de impulsar un orden internacional más equilibrado. A su vez, remarcó la importancia de mantener un diálogo fluido sobre los temas centrales de la relación bilateral y de fortalecer el apoyo mutuo en cuestiones consideradas esenciales para ambos países. Según el canciller chino, existe voluntad de profundizar la coordinación estratégica y de ampliar los lazos políticos y diplomáticos en el corto plazo.
La reacción desde Taipéi no se hizo esperar. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Taiwán emitió un comunicado en el que calificó las palabras de Shoigú como un grave ataque a la soberanía de la isla. En el texto, las autoridades taiwanesas advirtieron que cualquier intento de distorsionar su estatus constituye una forma de intimidación que pone en riesgo la estabilidad regional y la paz internacional.
La visita del funcionario ruso coincidió, además, con contactos diplomáticos entre representantes de Rusia, Ucrania y Estados Unidos orientados a explorar una salida al conflicto en Europa del Este. En ese marco, el respaldo explícito de Moscú a Pekín en el tema de Taiwán refuerza la imagen de un eje político que busca afirmarse frente a un escenario global cada vez más fragmentado y disputado.







