Los dos soldados norcoreanos capturados en Ucrania a principios de este año no formaron parte del reciente intercambio de prisioneros entre Kiev y Moscú, según confirmó este martes el legislador surcoreano Yu Yong-weon, del conservador Partido del Poder del Pueblo (PPP). De acuerdo con fuentes ucranianas citadas por Yu, los prisioneros, identificados por sus apellidos Ri y Baek, no fueron incluidos en las listas del canje llevado a cabo entre el viernes y el domingo de la semana pasada.
El intercambio, que tuvo lugar tras negociaciones en Estambul, implicó la liberación mutua de mil prisioneros de guerra por parte de Ucrania y Rusia, y generó interrogantes sobre el destino de los soldados norcoreanos capturados en enero. Sin embargo, según reveló Yu, Seúl solicitó a Kiev que excluyera a ambos del proceso, ya que Corea del Sur estaría dispuesta a acogerlos si desean desertar.
Uno de los detenidos, Ri, manifestó claramente su intención de trasladarse a Corea del Sur, preocupándose por las represalias que podrían enfrentar él y su familia si es devuelto a Pyongyang. “Si regreso a Corea del Norte en un intercambio de prisioneros, podrían ejecutarnos tanto a mí como a mis padres”, expresó Ri en una grabación de audio publicada por Yu tras una visita del legislador a Ucrania en febrero. Ante esta situación, Yu instó al Gobierno surcoreano a actuar con rapidez para ofrecer protección y asilo a los soldados.
Desde octubre del año pasado, Corea del Norte ha enviado miles de soldados para apoyar a las fuerzas rusas en el frente ucraniano, lo que ha generado una creciente preocupación en Seúl sobre la participación directa del régimen de Kim Jong-un en el conflicto europeo. La presencia de combatientes norcoreanos en la guerra no solo refuerza la alianza entre Moscú y Pyongyang, sino que también plantea nuevos desafíos humanitarios y diplomáticos para la península coreana.
El caso de Ri y Baek podría convertirse en un símbolo del intento de desertar desde un escenario de guerra, con implicancias que trascienden lo militar para tocar temas sensibles como los derechos humanos, la reunificación coreana y el papel de Corea del Sur como refugio para quienes huyen del régimen del Norte. Por ahora, ambos soldados permanecen bajo custodia ucraniana, mientras Seúl evalúa los pasos diplomáticos y logísticos necesarios para facilitar su posible traslado.







