Investigadores informan que el rediseño de antagonistas del receptor de neuroquinina-1 (NK1R) puede restaurar efectos similares a los antidepresivos en modelos animales. Mediante un cribado guiado por aprendizaje automático, el equipo identificó compuestos estructuralmente distintos que carecen de las características químicas presentes en fármacos anteriores que habían fracasado.

