Los mariscos que importa China se procesan en su mayoría y se reexportan a otros países, lo que hace más difícil rastrear el origen de las capturas, según un estudio reciente publicado en la revista académica Science.
Los mariscos que importa China se procesan en su mayoría y se reexportan a otros países, lo que hace más difícil rastrear el origen de las capturas, según un estudio reciente publicado en la revista académica Science.