La reforma adoptada en marzo elimina décadas de doctrina unitaria, refuerza el poder personal de Kim Jong Un sobre las fuerzas nucleares y redefine el territorio norcoreano sin lenguaje hostil hacia Seúl.
La reforma adoptada en marzo elimina décadas de doctrina unitaria, refuerza el poder personal de Kim Jong Un sobre las fuerzas nucleares y redefine el territorio norcoreano sin lenguaje hostil hacia Seúl.