Hay personas cuya sola existencia es una contradicción con el sistema que las rodea. Jin Xing es una de ellas, y durante décadas China no supo exactamente qué hacer con ella —salvo admirarla.
Hay personas cuya sola existencia es una contradicción con el sistema que las rodea. Jin Xing es una de ellas, y durante décadas China no supo exactamente qué hacer con ella —salvo admirarla.