El gobernador de la prefectura de Niigata, Hideyo Hanazumi, tiene previsto aprobar la reactivación de un reactor nuclear operado por Tokyo Electric Power Company Holdings Inc. (TEPCO), lo que marcaría el primer reinicio de una unidad de la compañía desde el desastre de Fukushima en 2011. Según fuentes cercanas al gobernador, la decisión podría anunciarse oficialmente este viernes, lo que eliminaría uno de los principales obstáculos para poner nuevamente en funcionamiento el reactor No. 6 del complejo Kashiwazaki-Kariwa, uno de los más grandes del mundo.
Tras el accidente nuclear de Fukushima hace más de una década, el debate sobre la seguridad de los reactores y la confianza en TEPCO ha polarizado a la opinión pública japonesa. Aunque varios reactores en el país siguen fuera de operación, el gobierno central ha buscado impulsar su reactivación como parte de una estrategia para reducir emisiones, garantizar el suministro estable de energía y contener el aumento de los costos de generación.
En este contexto, la aprobación del gobernador Hanazumi es clave. Las autoridades de Kashiwazaki y Kariwa —las dos municipalidades que albergan el complejo— ya han expresado su apoyo al reinicio del reactor. Sin embargo, Hanazumi había evitado definir su posición desde que asumió el cargo en 2018, insistiendo en la necesidad de una evaluación exhaustiva sobre las medidas de seguridad y evacuación ante eventuales incidentes.
Durante una conferencia de prensa el miércoles, el gobernador señaló que espera “poder hablar del asunto pronto después de llegar a una conclusión”, insinuando que su decisión está prácticamente tomada.
TEPCO, buscando generar confianza y asegurar el beneplácito de las autoridades locales, anunció en octubre un desembolso cercano a los 100.000 millones de yenes (unos 644 millones de dólares) para apoyar la revitalización económica de la prefectura. Además, la compañía señaló que está considerando desmantelar las unidades 1 y 2 del mismo complejo, un gesto interpretado como parte de sus esfuerzos por reforzar la percepción de seguridad.
El gobierno japonés también ha ejercido presión para avanzar con la reapertura. En marzo de 2024, el entonces ministro de Industria, Ken Saito, solicitó públicamente el respaldo del gobernador, destacando el rol de la energía nuclear en la transición hacia un sistema energético más limpio.
Para TEPCO, la reactivación del reactor No. 6 es un componente fundamental de su estrategia financiera, ya que permitiría reducir costos operativos y fortalecer su capacidad de compensar a las comunidades afectadas por el desastre de 2011.
Si Hanazumi confirma su apoyo en los próximos días, se abrirá el camino para que la unidad —sometida a rigurosas inspecciones desde su cierre— avance hacia la fase final de su reinicio, un paso que podría tener implicaciones significativas para la política energética japonesa y para la recuperación de la credibilidad de TEPCO.







