El presidente surcoreano, Lee Jae Myung, dijo este lunes que su primera cumbre con el presidente estadounidense, Donald Trump, comenzó en un ambiente tenso debido a una publicación del mandatario estadounidense en redes sociales, pero concluyó con conversaciones “serias y cooperativas”, que describió como “muy buenas”.
Horas antes del encuentro en la Casa Blanca, Trump escribió en Truth Social que en Corea del Sur parecía producirse una “purga o una revolución”, aludiendo a supuestas redadas en iglesias y una base militar estadounidense.
En un evento en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), en Washington, Lee reconoció que sus asesores temían que la reunión pudiera recordar al polémico encuentro entre Trump y el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, celebrado en febrero. Sin embargo, afirmó que confió en que no sería así, señalando que la alianza entre Seúl y Washington es “demasiado importante” como para que se viera dañada.
El presidente surcoreano destacó que la cita —que incluyó una reunión en el Despacho Oval, una sesión ampliada y un almuerzo de trabajo, con una duración total de dos horas y media— se desarrolló de manera cordial y superó las expectativas.
Durante el encuentro, ambos líderes intercambiaron bromas, entre ellas una sobre la posibilidad de construir una “Torre Trump” en Corea del Norte y jugar al golf allí. Lee expresó además su esperanza de que Trump pueda desempeñar un papel de “pacificador” reuniéndose en el futuro con el líder norcoreano Kim Jong-un.
En el intercambio de obsequios, Lee entregó a Trump un palo de golf personalizado, un modelo dorado de un barco tortuga —antiguo buque de guerra coreano—, y un sombrero de vaquero con el eslogan “Make America Great Again” (MAGA). También le cedió espontáneamente el bolígrafo con el que había firmado documentos tras despertar el interés del presidente estadounidense.
Trump, por su parte, invitó a la delegación surcoreana a una “sala de obsequios”, donde ofreció gorras, pelotas de golf y alfileres de camisa con su firma, además de monedas presidenciales.
En una conferencia de prensa posterior, Trump elogió a Lee como un “tipo muy bueno” y un “excelente representante de Corea del Sur”. Según la oficina presidencial en Seúl, la cumbre sirvió para cimentar una relación personal entre ambos mandatarios y se desarrolló en un “ambiente cálido y cordial”.







