Nueva disputa entre Japón y Corea del Sur por ejercicios militares en aguas en disputa

Japón Corea

El gobierno japonés presentó una protesta enérgica ante Corea del Sur este jueves, luego de que la marina surcoreana realizara maniobras militares cerca de un grupo de islotes disputados en el mar de Japón. Las islas, conocidas como Takeshima en Japón y Dokdo en Corea del Sur, son administradas por Seúl pero reclamadas por Tokio, lo que ha generado tensiones diplomáticas persistentes entre ambos países.

Masaaki Kanai, director del Buró de Asuntos Asiáticos y de Oceanía del Ministerio de Relaciones Exteriores de Japón, convocó a representantes de la embajada surcoreana en Tokio para manifestar el rechazo oficial de su país. Según informó el gobierno, Kanai calificó los ejercicios como «totalmente inaceptables y extremadamente lamentables», reafirmando la posición de Tokio sobre la soberanía de las islas.

Desde la perspectiva japonesa, los islotes forman parte integral del territorio nacional, tanto desde un punto de vista histórico como jurídico. Así lo señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado, donde reiteró que la soberanía japonesa sobre Takeshima está respaldada por hechos históricos y normas del derecho internacional.

Horas antes, la marina surcoreana había confirmado la realización de los ejercicios, los primeros bajo el nuevo presidente Lee Jae Myung, quien asumió el cargo el mes pasado en reemplazo de Yoon Suk Yeol. Según la agencia surcoreana Yonhap, las maniobras fueron parte de un entrenamiento regular que se lleva a cabo dos veces al año, y no incluyeron desembarcos de tropas en los islotes. El operativo, además, fue cerrado al público, siguiendo el mismo protocolo de las administraciones anteriores.

Aunque los ejercicios no variaron significativamente en escala con respecto a años anteriores, el hecho de que se realizaran tan pronto en la gestión de Lee añade una nueva capa de tensión a una relación bilateral marcada por conflictos históricos no resueltos. Cuestiones como el legado colonial, las indemnizaciones por trabajo forzado y las disputas territoriales han dificultado los esfuerzos de reconciliación entre Tokio y Seúl durante décadas.

El archipiélago en disputa, ubicado en una zona rica en recursos pesqueros, tiene un valor simbólico y estratégico para ambos países. Su estatus legal sigue siendo un punto sensible, capaz de desencadenar fricciones diplomáticas incluso en contextos donde se busca cooperación regional, como en materia de seguridad o comercio.

A pesar del malestar expresado por Japón, no hubo indicios de que Corea del Sur modifique su postura respecto al control de los islotes. El gobierno de Seúl ha sostenido de manera consistente que Dokdo es territorio surcoreano, lo que anticipa que el diferendo territorial continuará siendo un punto de roce en la agenda bilateral.

 

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