El ministro de Defensa de Japón, Gen Nakatani, afirmó este viernes que su país no tiene intención de adquirir equipamiento militar estadounidense como parte de un acuerdo para aliviar las medidas arancelarias impuestas por Washington, subrayando que las decisiones de seguridad y las negociaciones comerciales deben mantenerse separadas.
En una conferencia de prensa previa a la cuarta ronda de conversaciones bilaterales sobre comercio, Nakatani sostuvo que cualquier compra de armamento se realizará exclusivamente en función de las necesidades estratégicas de Japón. “Cuando se trate de adquirir equipamiento, primero evaluaremos qué es lo más adecuado para fortalecer nuestras capacidades de defensa y, sobre esa base, decidiremos el modelo y la cantidad”, explicó. También indicó que el Ministerio de Defensa trabajará en coordinación con otras autoridades para abordar los temas relacionados con los aranceles, sin que ello condicione sus decisiones en materia de seguridad nacional.
Las declaraciones del ministro se produjeron un día después de que el principal negociador arancelario de Japón, Akihisa Akazawa, sugiriera que las compras de equipamiento de defensa estadounidense podrían contribuir a reducir el déficit comercial y servir como elemento de negociación. Akazawa, un estrecho colaborador del primer ministro Shigeru Ishiba, se encuentra en Estados Unidos, donde tiene previsto reunirse con el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y otros funcionarios de alto nivel para tratar de destrabar las tensiones comerciales.
Nakatani, por su parte, participará desde este viernes en el Diálogo de Shangri-La, una cumbre de seguridad en Asia que se celebra en Singapur, donde tiene programado un encuentro con su homólogo estadounidense, Pete Hegseth, en los márgenes del evento. El foro reúne a ministros de defensa y expertos de toda la región, en un contexto de creciente competencia geopolítica en el Indopacífico.
El debate sobre la posible vinculación entre compras militares y aranceles ha generado inquietud en Tokio, donde prevalece la postura de que las decisiones en defensa deben responder exclusivamente a los intereses de seguridad del país. La aclaración de Nakatani busca despejar cualquier percepción de que Japón pudiera estar dispuesto a intercambiar compromisos estratégicos por alivios económicos, en un momento en que ambos gobiernos intentan mantener el equilibrio entre cooperación en defensa y tensiones comerciales.







