El gobierno de China calificó como un éxito la reciente visita del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a Pekín. Según la vocería oficial, el encuentro evidencia la voluntad compartida de fortalecer la cooperación bilateral y reafirma el compromiso de ambos países con la defensa del multilateralismo en un contexto internacional marcado por tensiones y reconfiguraciones geopolíticas.
Durante una conferencia de prensa, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Lin Jian, señaló que la visita demostró la determinación de España y China de ampliar sus vínculos. En ese marco, Sánchez y el presidente Xi Jinping mantuvieron un diálogo calificado como profundo y cordial, centrado en la situación global y en las oportunidades de colaboración en distintas áreas clave.
El gobierno chino subrayó que este acercamiento servirá como impulso no solo para las relaciones bilaterales, sino también para los vínculos entre China y la Unión Europea. En ese sentido, Xi reiteró la importancia de estabilizar la relación con el bloque europeo, al tiempo que llamó a fortalecer la cooperación frente al avance del proteccionismo y las prácticas unilaterales que, según sus palabras, amenazan el orden internacional.
Durante el encuentro, ambos líderes expresaron su intención de potenciar la cooperación en sectores estratégicos como las energías renovables, la cultura y el turismo. Sánchez, por su parte, resaltó que China es un socio indispensable para enfrentar desafíos globales y reafirmó el carácter europeísta de España, que busca posicionarse como un puente dentro del diálogo entre el gigante asiático y la UE.
El presidente español hizo hincapié en la necesidad de mantener una relación equilibrada, basada en el respeto mutuo, y sostuvo que una Europa fuerte puede contribuir a la estabilidad y al desarrollo global. Xi coincidió en que solo mediante la colaboración internacional será posible sostener la paz y fomentar la prosperidad a largo plazo.
Ambos mandatarios coincidieron en rechazar los enfoques unilaterales y en defender la globalización como un camino compartido, en contraste con las dinámicas de confrontación impulsadas por algunas potencias. El mensaje final del encuentro dejó claro que tanto China como España aspiran a desempeñar un papel activo en un mundo más cooperativo y menos polarizado.







