Las autoridades marítimas de Taiwán repelieron este lunes la incursión de cuatro buques de la Guardia Costera china que navegaban por “aguas restringidas” de las islas Matsu, horas después de que Beijing anunciase unas maniobras militares alrededor de Taiwán, según informaron fuentes oficiales.
El suceso ocurrió el lunes a la mañana, cuando la Guardia Costera de Taiwán (CGA, por sus siglas en inglés) detectó dos embarcaciones de la Guardia Costera china (también llamada CCG) navegando al oeste de la isla de Nangan y a otros dos transitando por el noroeste de la isla Dongyin. Ambas fueron controladas y ubicadas a escasos kilómetros del sureste de China, señaló la parte taiwanesa en un comunicado.
La autoridad marítima taiwanesa indicó que, en lo que va de año, las embarcaciones de la Guardia Costera china han incursionado 44 veces en los archipiélagos periféricos de Taiwán. Esto, según comentó la CGA, “no beneficia los intercambios equitativos entre ambos lados del Estrecho”. Luego gregó que “La Guardia Costera reitera su firme determinación de defender la soberanía nacional, manteniendo los principios de no provocación, no conflicto, no evasión y no debilidad. Continuará aplicando la ley con firmeza para salvaguardar la seguridad y el orden en nuestras aguas y proteger los derechos marítimos del país”.
Además de estas declaraciones, la autoridad marítima taiwanesa puso en marcha un grupo de trabajo especial para responder a las actividades marítimas de China en la mañana del 14 de octubre.
Por su parte, China aseguró que «la independencia de Taiwán es incompatible con la paz en el estrecho de Taiwán», en un día en que el Ejército chino efectúa ejercicios militares alrededor de la isla.
La portavoz de la Cancillería china Mao Ning declaró en una rueda de prensa que, aparentemente, su país está comprometido «con la paz y la estabilidad en la región», algo que «todos los países importantes pueden ver».
Mao hizo hincapié en que el conflicto con Taiwán «es un asunto puramente interno» de China. También agregó que «Si Estados Unidos está interesado en la paz en el estrecho, debería respetar el principio de ‘una sola China’, no enviar señales equivocadas a las fuerzas independentistas y dejar de armar a Taiwán».
Esta nueva oleada de maniobras militares involucra tanto a las fuerzas armadas chinas de tierra, mar, aire como así también a cohetes, en un intento de demostrar su poder e intimidar a Taiwán. Esta situación recuerda a los ejercicios realizados por China en mayo, también en el estrecho de Taiwán y alrededor del territorio autogobernado que Beijing considera parte integral de su soberanía.
Estas operaciones no solo buscan mantener la presión sobre Taiwán, sino también enviar un claro mensaje a la comunidad internacional y, en particular, a Estados Unidos y sus aliados.
El Gobierno chino ya había advertido anteriormente que volvería a «tomar contramedidas» contra Taiwán si «las fuerzas secesionistas que buscan la independencia siguen provocando» y hasta que se lograra la «reunificación completa» del país bajo el control de Beijing.
Estas maniobras, por tanto, forman parte de una estrategia más amplia y fuerte de China para reafirmar su posición frente a cualquier intento de independencia taiwanesa, que considera una amenaza directa a su integridad territorial.
El escenario actual no es nuevo. Desde 2022, cuando China comenzó a escalar la frecuencia y el alcance de este tipo de ejercicios militares, las tensiones en el estrecho de Taiwán han alcanzado niveles considerados peligrosos y que hacía mucho tiempo no se veían.
Además, este cambio se produjo como respuesta directa a la visita de la entonces presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, a Taiwán en agosto de ese año. La visita, que fue interpretada por el gigante asiático como un desafío directo a su política de una sola China, desató una fuerte reacción de parte del gobierno nacional. La respuesta de este fue accionar con las primeras maniobras militares de gran envergadura alrededor de la isla en décadas.
Desde entonces, China ha recurrido a este tipo de exhibiciones militares en al menos cinco ocasiones, cada una de ellas acompañada de fuertes declaraciones sobre la imposición de frenar cualquier avance hacia la independencia taiwanesa.












