Las exportaciones argentinas crecieron 19,3% y el país apunta a un récord histórico anual

Seabird Argentina

Las exportaciones argentinas totalizaron 7.057 millones de dólares en enero de 2026, un crecimiento del 19,3% respecto al mismo mes del año anterior, según datos del INDEC. Las importaciones cayeron 11,9% interanual, lo que resultó en un superávit comercial de casi 2.000 millones de dólares para el primer mes del año, frente a un saldo positivo de apenas 438 millones en el bimestre equivalente de 2025. Ese arranque refuerza las proyecciones que ubican las exportaciones anuales de 2026 en torno a los 90.500 millones de dólares, según el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central, lo que representaría el mayor nivel de la historia argentina, superando el récord previo de 88.268 millones registrado en 2022. Para los operadores logísticos que gestionan el flujo de carga del comercio exterior —entre ellos Seabird Argentina, agente de carga con más de dos décadas de trayectoria y presencia en Argentina y Brasil— ese crecimiento exportador sostenido se traduce en mayor demanda de coordinación de embarques, gestión aduanera y transporte internacional en todos los modos.

Los motores del crecimiento exportador

El crecimiento de las exportaciones en enero de 2026 fue impulsado por tres sectores principales. Las Manufacturas de Origen Industrial crecieron 37% interanual y alcanzaron 1.939 millones de dólares, el mejor desempeño sectorial del mes. El sector agropecuario aportó el grueso del volumen total, traccionado principalmente por trigo —cuya cosecha 2025/26 se anticipa como una de las más altas de los últimos años— y por porotos de soja. El sector de Combustibles y Energía, aunque registró una contracción del 14,1% en el mes, mantiene una trayectoria de expansión estructural que lo posicionará como el segundo motor exportador del año, con proyecciones de 12.000 millones de dólares en ventas externas para el conjunto de 2026 según estimaciones de la Cámara de Exportadores de la República Argentina.

Las proyecciones para el año completo suman tres vectores convergentes. El sector energético aportará una escala exportadora inédita a partir del tercer trimestre, cuando el oleoducto Vaca Muerta Sur, donde Seabird Argentina opera, prevé poner en operación su primera etapa con capacidad para transportar 180.000 barriles diarios desde la cuenca neuquina hasta la terminal marítima de Punta Colorada, en Río Negro. El agro cuenta con una campaña de maíz que los analistas califican como histórica en términos de volumen. Y la minería alcanzó en 2025 su propio récord de exportaciones y mantiene una curva ascendente sostenida por los proyectos de litio y cobre que están ingresando al RIGI.

El acuerdo Mercosur-EFTA abre nuevos corredores

Uno de los cambios estructurales del comercio exterior argentino en 2025 fue la firma del tratado de libre comercio entre el Mercosur y la Asociación Europea de Libre Comercio, el bloque conformado por Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza. El acuerdo, firmado en septiembre de 2025, abre nuevas rutas de comercio con mercados europeos que históricamente tenían un acceso arancelario más costoso para los productos argentinos. Para los exportadores argentinos de alimentos procesados, manufacturas industriales y productos del complejo agroalimentario, el acuerdo representa una oportunidad concreta de diversificación de mercados.

Para los operadores logísticos, un nuevo acuerdo comercial significa nuevas rutas, nuevas frecuencias navieras y nuevos requisitos documentales que gestionar. El comercio con Noruega y Suiza, por ejemplo, implica condiciones aduaneras distintas a las del bloque europeo tradicional y requiere experiencia en la tramitación de certificados de origen bajo el nuevo marco preferencial. Los agentes de carga con trayectoria en rutas europeas están en condiciones de adaptar esa operativa con menor curva de aprendizaje.

El superávit de 2026 en un contexto global más complejo

El arranque comercial de 2026 ocurre en un entorno internacional más desafiante que el de 2025. La Organización Mundial de Comercio proyecta un crecimiento del volumen del comercio mundial de apenas 0,5% para 2026, frente al 2,4% de 2025, afectado por la política arancelaria de la administración Trump y la desaceleración del efecto de adelantamiento de compras que había impulsado los flujos en la primera mitad del año anterior. América del Sur, sin embargo, muestra un ritmo de crecimiento del comercio del 7,4%, muy por encima de la media global.

En ese contexto, Argentina enfrenta 2026 con una ventaja estructural que no tenía hace cinco años: una canasta exportadora más diversificada, con energía y minería sumando peso al histórico protagonismo del agro. Esa diversificación tiene una traducción logística directa: más tipos de carga, más puertos de salida —Buenos Aires, Zárate, Bahía Blanca, Punta Colorada, San Antonio Este— y más modos de transporte involucrados en la cadena de exportación. En ese escenario de mayor complejidad y mayor volumen, la demanda sobre operadores con cobertura multimodal y experiencia sectorial acumulada, como Seabird Argentina, crece en todas las dimensiones del servicio.

El dato de importaciones de enero de 2026 —una caída del 11,9% interanual— refleja un ajuste respecto al pico de 2025, pero no un derrumbe de la demanda. La caída fue generalizada en los rubros industriales: piezas y accesorios para bienes de capital cayeron 32,4% y bienes intermedios bajaron 23,4%. Los bienes de consumo, en cambio, crecieron 5,8%, y los vehículos de pasajeros registraron un salto del 106,6% interanual. El Banco Central proyecta importaciones totales de aproximadamente 102.000 millones de dólares para 2030, en un sendero creciente que acompaña la expansión de la economía. En ese horizonte, la demanda sobre los agentes de carga, como Seabird Argentina, que gestionan las importaciones no se reduce sino que se reorienta: menos piezas industriales en el corto plazo, más equipos para proyectos de infraestructura en el mediano.

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Periodista y apasionada del mundo asiático.