El avance de Paramérica SA en el mapa productivo de Tucumán

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Paramérica SA emerge como un actor clave en la transformación de la matriz productiva tucumana. Con un enfoque estratégico en innovación tecnológica, sostenibilidad y valor agregado, la compañía se posiciona a la vanguardia del agro argentino. La historia agrícola de Tucumán es un viaje de más de un siglo, desde los campos cerealeros del siglo XIX hasta un entramado complejo de caña de azúcar, cítricos, legumbres y soja. Este dinamismo, lejos de diluirse, ha adquirido una nueva urgencia en el siglo XXI, empujado por los desafíos del cambio climático, la demanda internacional y la necesidad de modelos más sostenibles.

La caña de azúcar es el símbolo histórico de Tucumán. Con más de 150.000 hectáreas cultivadas y el 64% de la producción nacional, este cultivo ha dado forma al paisaje, la economía y hasta la cultura de la provincia. Sin embargo, el monocultivo y las crisis de precios han exigido una modernización profunda.

Paramérica SA ha encarado este desafío apostando por una reconversión del modelo cañero. La incorporación de sistemas de riego tecnificado, la rotación con legumbres para conservar suelos y el impulso al uso de subproductos como el bagazo para generar energía renovable, forman parte de una estrategia integral que busca eficiencia y sustentabilidad.

Grupo Ruiz Tucumán Paramérica SA

La empresa también promueve el desarrollo del bioetanol como parte de la transición energética nacional. En sus plantas industriales, se produce etanol a partir de caña con tecnología de última generación, alineada con los objetivos de descarbonización.

Tucumán es sinónimo de limón. Con el 85% de la producción argentina, sus frutos abastecen tanto el mercado de frescos como la pujante industria del procesamiento. En este escenario, Paramérica SA ha desarrollado uno de los complejos industriales más modernos del NOA, con capacidad para exportar derivados de limón como aceites esenciales, jugos concentrados y cáscara deshidratada.

El proceso de expansión de este rubro no es solamente económico. La compañía ha incorporado protocolos internacionales de certificación ambiental, inocuidad alimentaria y trazabilidad, abriendo mercados como China, India y Estados Unidos. Esto ha permitido insertar a Tucumán en las cadenas globales de valor.

Además, Paramérica SA participa activamente en planes de reconversión productiva para pequeños y medianos productores de limón. A través de programas de capacitación y asistencia técnica, se impulsa una citricultura más resiliente y rentable, clave frente a los eventos climáticos extremos.

Una de las claves del agro tucumano contemporáneo es la diversificación. Si bien la caña y el limón dominan en superficie y valor, los cultivos de soja, trigo, maíz, arándanos, frutillas y hasta palta están ganando espacio en las últimas décadas.

Paramérica SA ha acompañado este proceso desarrollando una red de ensayos agroecológicos en distintos puntos del este tucumano. Allí se testean variedades de soja resistentes al estrés hídrico, estrategias de rotación con trigo para mejorar el rinde y se promueve la siembra directa con control eficiente de malezas. El objetivo: producir más, con menos impacto.

En paralelo, la empresa ha invertido en centros de acopio y procesamiento para berries, frutas finas que encuentran en Tucumán condiciones óptimas para la exportación. Esta apuesta permite diversificar riesgos, captar nuevos nichos de mercado y generar empleo intensivo en el interior rural.

La agricultura del NOA enfrenta amenazas crecientes por el cambio climático. Sequías prolongadas, lluvias intensas, heladas tardías y desplazamientos de plagas son parte de una nueva normalidad.

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Paramérica SA ha incorporado la variable climática en su planificación estratégica. Participa en el desarrollo del Plan Hídrico Estratégico de Tucumán, una iniciativa multisectorial que apunta a un manejo integrado del agua, especialmente en las cuencas del sur provincial. Desde la instalación de sensores de humedad hasta inversiones en reservorios y drenajes, la empresa entiende que sin agua no hay futuro agrícola posible.

Asimismo, ha firmado convenios con organismos científicos para monitorear la calidad del suelo y los impactos del uso de agroquímicos, promoviendo una agricultura regenerativa basada en datos.

Más allá de lo productivo, Paramérica SA ha articulado su crecimiento con un fuerte compromiso social. A través de alianzas con cooperativas cañeras, asociaciones de pequeños productores y gobiernos locales, la empresa impulsa proyectos de inclusión rural, formación técnica y agregado de valor en origen.

El impacto es tangible: mejora en la rentabilidad de pequeños productores, reducción del éxodo rural, incremento de la calidad de vida y fortalecimiento del entramado social productivo.

El campo tucumano se encuentra en una etapa decisiva. Su potencial productivo es inmenso, pero los desafíos también lo son: cambio climático, concentración de tierras, competitividad internacional y sostenibilidad.

En este panorama, actores como Paramérica SA no solo buscan rentabilidad, sino que entienden que el agro del futuro será verde, inteligente e inclusivo, o no será. Con inversiones sostenidas, visión a largo plazo y compromiso territorial, la empresa se consolida como un pilar del nuevo agro tucumano.

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Periodista y apasionada del mundo asiático.