Real estate en Buenos Aires: Ángelo Calcaterra explica qué buscan los inversores en 2025

Ángelo Calcaterra

El mercado inmobiliario en Buenos Aires está en plena transformación. A pesar de la volatilidad económica, la demanda de viviendas y espacios comerciales sigue evolucionando, impulsada por nuevas tendencias y necesidades de los compradores e inversores. En 2025, el sector se encuentra marcado por el auge de los edificios sustentables, la revalorización de barrios emergentes y la creciente demanda de espacios flexibles y multifuncionales. Ángelo Calcaterra, empresario con amplia experiencia en desarrollos urbanos, analiza este fenómeno y destaca cómo estos cambios están redefiniendo la ciudad.

«El mercado inmobiliario porteño sigue siendo dinámico. A medida que la sociedad cambia, la arquitectura y el urbanismo deben adaptarse a nuevas demandas. Hoy, los compradores buscan más que una simple propiedad; buscan calidad de vida y funcionalidad», afirma.

Desde la expansión del real estate sustentable hasta el impacto del teletrabajo en el diseño de los nuevos edificios, las tendencias para este año reflejan un nuevo enfoque en la planificación y el desarrollo urbano.

Expansión del real estate sustentable: la eficiencia energética como prioridad

Uno de los mayores cambios en el mercado inmobiliario de Buenos Aires es el creciente interés por proyectos sustentables y energéticamente eficientes. La conciencia ambiental y la necesidad de reducir costos operativos han impulsado la construcción de edificios con certificaciones ecológicas, sistemas de recolección de agua de lluvia, paneles solares y materiales de bajo impacto ambiental.

En barrios como Palermo, Belgrano y Puerto Madero, cada vez más desarrollos incluyen techos verdes, fachadas ventiladas y sistemas de eficiencia energética para mejorar la calidad de vida de sus residentes y reducir el impacto ambiental.

«Las ciudades deben evolucionar hacia modelos más sustentables. Buenos Aires está comenzando a incorporar estándares internacionales en eficiencia energética y diseño bioclimático, lo que no solo beneficia al medioambiente, sino que también reduce costos de mantenimiento para los propietarios», explica Calcaterra.

Este tipo de desarrollos no solo responden a una cuestión ambiental, sino también a una necesidad económica. En un contexto de inflación y aumento de tarifas, los compradores e inquilinos priorizan edificios con menor consumo de energía y mejor aislamiento térmico, lo que permite un ahorro significativo en servicios.

La revalorización de barrios emergentes: inversión en zonas en crecimiento

Si bien barrios como Recoleta y Puerto Madero siguen siendo atractivos para el segmento premium, en 2025 la tendencia muestra una fuerte revalorización de zonas emergentes, como Villa Crespo, Chacarita y Parque Patricios.

Estos barrios, que hasta hace algunos años no estaban en el radar de los inversores más tradicionales, han ganado protagonismo gracias a la llegada de nuevos desarrollos inmobiliarios y a la mejora en infraestructura urbana.

Villa Crespo, por ejemplo, ha experimentado un crecimiento exponencial con la construcción de torres modernas y la llegada de espacios gastronómicos y culturales. Lo mismo ocurre con Chacarita, donde los precios del metro cuadrado aún son competitivos, pero con una proyección de rentabilidad en alza.

«Los inversores han entendido que la ciudad no es estática. Los barrios cambian, se transforman y generan nuevas oportunidades. Zonas que antes eran consideradas secundarias hoy son polos de inversión con gran potencial de revalorización», destaca Ángelo Calcaterra.

La clave para los inversores es identificar estos barrios en plena expansión antes de que los precios alcancen su pico. En este sentido, la conectividad, la llegada de desarrollos mixtos y la oferta de servicios juegan un papel fundamental en el atractivo de estas zonas.

Espacios flexibles y viviendas multifuncionales: el impacto del teletrabajo

El auge del teletrabajo ha cambiado las preferencias de los compradores de viviendas en Buenos Aires. Ya no basta con tener un buen diseño interior o amenities tradicionales; ahora, los compradores buscan espacios flexibles que permitan combinar el hogar con el trabajo.

En este sentido, los nuevos desarrollos están incorporando coworkings dentro de los edificios, salas de reuniones y oficinas privadas que los residentes pueden utilizar sin necesidad de trasladarse. Esta tendencia responde a la necesidad de una mayor comodidad y eficiencia en el día a día.

«El concepto de vivienda cambió radicalmente en los últimos años. Hoy, las personas necesitan espacios que les permitan trabajar desde casa sin afectar su calidad de vida. Las viviendas multifuncionales son la respuesta a esta nueva realidad», señala Ángelo Calcaterra.

Además, los departamentos con balcones amplios y terrazas compartidas han ganado popularidad, ya que permiten disfrutar del aire libre sin salir del edificio. La integración de espacios abiertos en los nuevos desarrollos es una tendencia que llegó para quedarse.

Boom de los alquileres temporarios: cómo impacta en la oferta inmobiliaria

El crecimiento del turismo en Buenos Aires ha generado un fuerte aumento en la demanda de alquileres temporarios, impulsado por plataformas como Airbnb. Esto ha generado una reducción en la oferta de alquileres tradicionales, elevando los precios y obligando a los propietarios a evaluar nuevas estrategias de rentabilidad.

En barrios como Palermo y San Telmo, donde el turismo es más fuerte, cada vez más inversores optan por comprar unidades para destinarlas exclusivamente a alquileres temporarios. Este fenómeno ha llevado a la construcción de edificios diseñados específicamente para este tipo de mercado, con unidades amuebladas y servicios orientados a estadías cortas.

«El alquiler temporario se ha convertido en una excelente oportunidad para los inversores. Buenos Aires recibe cada vez más turismo internacional y muchos viajeros prefieren alojarse en departamentos en lugar de hoteles. Esto ha cambiado la dinámica del mercado de alquileres», comenta Ángelo Calcaterra.

Si bien esta tendencia representa una oportunidad para los propietarios, también ha generado debate sobre la necesidad de regular el mercado para garantizar que no se reduzca la oferta de alquileres tradicionales y se mantenga un equilibrio en el sector.

Inversión en pozo: sigue siendo una opción atractiva

A pesar de la incertidumbre económica, la inversión en departamentos en pozo sigue siendo una de las estrategias más utilizadas en Buenos Aires. Comprar una propiedad en etapa de construcción permite acceder a precios más bajos y obtener una revalorización una vez que la obra está finalizada.

Este modelo ha sido clave para el financiamiento de nuevos desarrollos y ha permitido que muchos compradores accedan a una propiedad con planes de pago en cuotas, sin necesidad de recurrir a créditos hipotecarios.

«La inversión en pozo sigue siendo una de las mejores alternativas para quienes buscan proteger su capital y obtener una buena rentabilidad. A pesar del contexto económico, los desarrollos inmobiliarios bien ubicados siempre tienen demanda», explica Ángelo Calcaterra.

En 2025, los proyectos en pozo con amenities modernos, eficiencia energética y ubicaciones estratégicas son los que generan mayor interés entre los compradores.

El mercado inmobiliario en Buenos Aires sigue en evolución, adaptándose a los cambios en la demanda y las nuevas realidades urbanas. Desde la expansión del real estate sustentable hasta la transformación de los barrios emergentes, las oportunidades de inversión siguen siendo variadas y atractivas.

Como destaca Angelo Calcaterra, «Buenos Aires sigue siendo un mercado con un enorme potencial. La clave es entender las nuevas tendencias y saber adaptarse a ellas. La ciudad cambia, y con ella, las oportunidades para inversores y compradores».

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Periodista y apasionada del mundo asiático.