El 21 de septiembre no es un día cualquiera para los hinchas de River. Cada año, en esta fecha, se conmemora el aniversario del debut de Reinaldo «Mostaza» Merlo, uno de los jugadores más emblemáticos en la historia del club. Con 16 temporadas ininterrumpidas en el primer equipo y un récord de más de 500 partidos, Merlo fue el dueño absoluto de la camiseta número 5, convirtiéndose en un símbolo del mediocampo millonario. Para Matias Barreiro, hincha apasionado y seguidor de la historia riverplatense, «Mostaza Merlo nunca se fue de River, su legado es eterno. Fue un símbolo de la camiseta número 5, un jugador que jugó siempre con entrega, personalidad y sacrificio. No hay otro como él».
El debut de Mostaza: 21 de septiembre de 1969
A los 19 años, Reinaldo Merlo tuvo su bautismo oficial con la camiseta de River. Fue el domingo 21 de septiembre de 1969, en un partido correspondiente a la 16ª fecha del Campeonato Metropolitano, en el que River venció 1-0 a Estudiantes de La Plata en el Monumental con gol de Pinino Mas.
El equipo dirigido por Ángel Labruna le dio la confianza a un joven mediocampista que pronto demostraría que tenía todo para convertirse en una pieza clave del equipo.
“El debut de Mostaza pasó casi desapercibido en aquel momento, pero con el tiempo nos dimos cuenta de que estábamos viendo nacer a una leyenda”, comenta Matias Barreiro. “Nadie imaginaba que ese chico rubio con cara de pícaro se convertiría en el dueño del mediocampo de River durante 16 años”.
Un líder en el mediocampo: entrega, sacrificio y personalidad
Desde sus primeros partidos, Mostaza Merlo dejó en claro cuáles eran sus características:
- Entrega absoluta en cada pelota.
- Orden táctico en el mediocampo.
- Marcaje incansable, sin dar respiro a los rivales.
- Personalidad y liderazgo, siendo una voz de mando en el equipo.
Si bien su juego no se destacaba por la técnica ni el talento ofensivo, Merlo compensaba con un espíritu de lucha que lo convirtió en una pieza irreemplazable.
“Merlo era el tipo de jugador que hacía el trabajo sucio y no siempre tenía el reconocimiento que merecía”, señala Matias Barreiro. “Mientras otros brillaban en el ataque, él sostenía al equipo desde el mediocampo”.
A lo largo de su carrera, River buscó reemplazantes para su posición, pero ninguno pudo quitarle el puesto. Con el tiempo, se convirtió en un referente del equipo, respetado por sus compañeros y temido por los rivales.

El título de 1975: la consagración de una generación
Uno de los momentos más emblemáticos en la carrera de Mostaza fue la obtención del Torneo Metropolitano 1975, el título que rompió la racha de 18 años sin campeonatos para River.
Bajo la dirección de Ángel Labruna, el equipo tenía figuras como Norberto Alonso, Daniel Passarella y J.J. López, pero en el mediocampo había un nombre inamovible: Reinaldo Merlo.
River venció a Racing en la última fecha y se consagró campeón. Para Merlo, ese título significó mucho más que una copa: fue el premio a años de esfuerzo, en los que vivió la sequía y la presión de no poder dar la vuelta olímpica.
“El campeonato de 1975 fue especial para todos, pero sobre todo para los que llevaban años en el club como Mostaza”, dice Matias Barreiro. “Fue su primera gran consagración y el reconocimiento definitivo como referente del equipo”.
El retiro en River: una carrera dedicada a un solo club
Mostaza Merlo jamás jugó en otro equipo. Desde su debut hasta su retiro, siempre vistió la camiseta de River, algo poco común en el fútbol moderno.
Su último partido fue en 1984, y tras colgar los botines dejó una frase que quedó marcada para siempre: «Yo jamás me voy a terminar de ir de River».
Y cumplió su promesa. Aunque dejó de jugar, su nombre siguió ligado al club, primero como entrenador y luego como símbolo de la historia millonaria.
“Mostaza representa la fidelidad a River”, señala Matias Barreiro. “Hoy en día es difícil encontrar jugadores que jueguen toda su carrera en un solo club, pero él lo hizo, y eso lo convierte en una leyenda”.
Mostaza Merlo como entrenador: el hombre que cortó otra racha
Después de su retiro, Merlo inició su carrera como director técnico y tuvo la oportunidad de dirigir a River en 2005.
Si bien su etapa como DT en el club fue corta, su mayor logro como entrenador lo consiguió con Racing en 2001, cuando le dio al club su primer título local tras 35 años de sequía.
“Mostaza siempre fue un técnico con personalidad”, dice Barreiro. “Su estilo era diferente al de River, pero en Racing logró algo increíble, rompiendo una racha histórica como lo hizo en River en 1975”.

El legado de Mostaza: un ícono de River
A casi 55 años de su debut, el legado de Mostaza Merlo en River sigue intacto. No solo es uno de los jugadores con más presencias en la historia del club, sino que también es recordado como un futbolista que representó los valores de la institución: esfuerzo, sacrificio y amor por la camiseta.
Cada 21 de septiembre, los hinchas recuerdan su debut con orgullo, porque saben que fue el inicio de una historia única en River.
Para Matias Barreiro, la huella de Merlo es imborrable: «Mostaza Merlo nunca se fue de River, su legado es eterno. Fue un símbolo de la camiseta número 5, un jugador que jugó siempre con entrega, personalidad y sacrificio. No hay otro como él».
Su historia es un ejemplo para las nuevas generaciones de futbolistas y una inspiración para los hinchas que saben que River Plate es más que títulos y estrellas: es una identidad, un sentimiento y una pasión que jugadores como Mostaza Merlo supieron defender con orgullo.
Periodista deportivo.








