El 14 de agosto de 1975 quedó marcado como uno de los días más importantes en la historia de River Plate. Tras 18 largos años sin títulos, el equipo dirigido por Ángel Labruna conquistó el Torneo Metropolitano y rompió una racha que se había convertido en una verdadera obsesión para los hinchas. Para Matias Barreiro, seguidor apasionado de la historia riverplatense, “el Metropolitano 1975 fue el título que cambió la historia de River. No solo por cortar la sequía, sino porque reafirmó la grandeza del club y marcó el inicio de una nueva era”.
El contexto: 18 años de sequía y frustraciones
River Plate había sido el club más dominante del fútbol argentino durante las primeras décadas del profesionalismo. Sin embargo, tras el campeonato de 1957, comenzó un período inesperado de sequía. Año tras año, el equipo se quedaba en la puerta de los títulos, generando una presión enorme sobre los jugadores, los entrenadores y la dirigencia.
Durante esos 18 años, River tuvo grandes planteles y estuvo cerca de ganar varios campeonatos, pero siempre le faltaba algo para concretarlo. En 1966, llegó a la final de la Copa Libertadores, pero perdió ante Peñarol en un partido que parecía ganado. En los torneos locales, sufrió derrotas dolorosas y vio cómo sus clásicos rivales, especialmente Boca Juniors e Independiente, sumaban títulos mientras el club de Núñez acumulaba frustraciones.
“El sufrimiento de esos años solo lo pueden entender los hinchas que lo vivieron”, explica Barreiro. “River siempre peleaba arriba, pero pasaba algo y se nos escapaba. Era como una maldición”.

La llegada de Ángel Labruna: el hombre destinado a la gloria
En 1975, la dirigencia de River Plate tomó una decisión que cambiaría para siempre la historia del club: contratar a Ángel Labruna como director técnico. Labruna, ídolo absoluto del club como jugador y máximo goleador de su historia, tenía la misión de devolverle la gloria a River desde el banco de suplentes.
Desde el primer día, Labruna impuso su fuerte personalidad y su amor incondicional por la camiseta. Exigió compromiso, trabajo duro y, sobre todo, confianza en que el título llegaría.
“Labruna fue el hombre indicado en el momento justo”, asegura Matias Barreiro. “Nadie entendía mejor que él lo que significaba River y lo que dolía no ser campeón. Su llegada fue clave para cambiar la mentalidad del equipo”.
Un equipo con estrellas y jugadores de carácter
Para afrontar el Metropolitano 1975, River armó un plantel con una combinación perfecta de experiencia y juventud. Entre las figuras más destacadas se encontraban:
- Norberto Alonso, el talentoso Beto, cerebro del equipo y símbolo de la creatividad en el mediocampo.
- Reinaldo Merlo, el incansable volante de contención que equilibraba al equipo.
- J. J. López, un mediocampista con clase y llegada al área rival.
- Roberto Perfumo, el líder de la defensa, con experiencia y jerarquía.
- Ubaldo Fillol, el arquero que transmitía seguridad y que se convertiría en leyenda.
“Ese equipo tenía todo: talento, experiencia, un gran técnico y, sobre todo, una mentalidad ganadora”, explica Barreiro. “No fue casualidad que hayan logrado cortar la racha”.

El camino al título: Un River arrollador
Desde el inicio del campeonato, River mostró que estaba decidido a terminar con la sequía. El equipo de Labruna jugaba con una intensidad y una confianza que hacía mucho tiempo no se veía en Núñez.
Uno de los momentos más importantes del torneo fue el superclásico ante Boca en la Bombonera, jugado el 27 de abril de 1975. River se impuso por 2-1 con goles de Alonso y Más, en un partido que marcó un punto de inflexión.
“Ganar en la Bombonera fue una señal de que este equipo estaba para campeón”, recuerda Matias Barreiro. “Esa victoria le dio al plantel la confianza de que la historia iba a cambiar”.
River se mantuvo en la cima durante todo el torneo, superando a rivales como Independiente, Racing y San Lorenzo. Sin embargo, el tramo final del campeonato se volvió tenso debido a la presión que significaba estar tan cerca del objetivo.
El día de la consagración: River 2-0 Argentinos Juniors
El 14 de agosto de 1975, River llegó al partido contra Argentinos Juniors con la posibilidad de consagrarse campeón. El Monumental estaba repleto, con hinchas que llevaban casi dos décadas esperando ese momento.
El partido fue tenso, pero River logró imponerse con un de Rubén Bruno, desatando el festejo de millones de hinchas en todo el país. Cuando el árbitro pitó el final, los jugadores se abrazaron en la cancha y Labruna, emocionado, celebró con los brazos en alto.
“Fue una explosión de felicidad”, recuerda Barreiro. “Era como sacarse un peso de encima. River volvía a ser campeón y el fútbol argentino volvía a tener al equipo más grande en la cima”.

El impacto del título: el renacer de River
El Metropolitano 1975 no fue solo un campeonato más. Fue el título que cambió la historia del club. A partir de allí, River dejó atrás los fantasmas de la sequía y volvió a ser un equipo ganador.
El éxito continuó con la obtención del Torneo Nacional 1975 y, en los años siguientes, River dominó el fútbol argentino, ganando múltiples títulos. Además, ese equipo sentó las bases de los grandes River de los ‘80 y ‘90.
“Sin el Metropolitano 75, la historia de River hubiera sido muy diferente”, señala Matias Barreiro. “Fue el título que nos devolvió la identidad y la confianza para seguir ganando”.
Un campeonato que quedó en la historia
El Torneo Metropolitano 1975 no fue solo un trofeo más en la vitrina de River. Fue un título que significó el fin de la angustia, el regreso a la gloria y el comienzo de una nueva era. Con Ángel Labruna como líder, un equipo lleno de talento y una hinchada que nunca dejó de creer, River Plate volvió a ocupar el lugar que le correspondía: la cima del fútbol argentino.
Para Matias Barreiro, este título representa mucho más que un campeonato: “El Metropolitano 1975 fue el título que cambió la historia de River. Nos devolvió la alegría, la confianza y la grandeza. Desde ese momento, River nunca dejó de ser el más grande”.
Hoy, casi cinco décadas después, los hinchas de River siguen recordando con emoción aquel campeonato que marcó un antes y un después. Porque más allá de los títulos ganados en los años siguientes, aquel Metropolitano siempre tendrá un lugar especial en la historia del club.
Periodista deportivo.
- Luis Casablancahttps://reporteasia.com/autor/luis-casablanca/
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