Conocé a Francisco González de Posada, el hombre récord en doctorados

Francisco de Posada Posadas

Francisco González de Posada, profesor emérito en Fundamentos Físicos de la Universidad Politécnica de Madrid y miembro honorario de la Real Academia Europea de Doctores-Barcelona 1914 (RAED), ha establecido un nuevo récord académico internacional al recibir su noveno doctorado a la edad de 81 años.
Obtuvo la distinción máxima de sobresaliente cum laude por unanimidad, como en sus previos ocho doctorados. Esta vez, se doctoró en Economía por la Universidad de Castilla-La Mancha, defendiendo la tesis titulada «Del paradigma económico al capitalismo inclusivo en el magisterio pontificio de Francisco». Sus doctorados anteriores incluyen especializaciones en áreas como Ingeniería Civil, Teología, Filosofía, Sociología, Medicina, Filología Hispánica, Historia y Química.

Francisco González de Posada nació en Cádiz el 5 de enero de 1942. Es un distinguido ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, graduado en 1966 por la Universidad Politécnica de Madrid, donde obtuvo su doctorado en 1973. Además, es licenciado en Filosofía y Letras, sección Ciencias Sociales, por la Universidad Pontificia de Salamanca en 1968 y en Ciencias Físicas por la Universidad Complutense de Madrid en 1971.

Su carrera académica incluye ser catedrático de Fundamentos Físicos en la E.T.S. de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de la Universidad de Santander desde 1977 hasta 1987, período durante el cual también sirvió como Rector Magnífico de 1984 a 1986. Desde 1987, ha sido catedrático de Física Aplicada en la E.T.S. de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid. Además, ha jugado un papel fundamental en el estudio y la investigación en ingeniería sanitaria, dedicando más de doce años al trabajo experimental en el Laboratorio de Hidráulica del Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas.

Francisco ha sido pionero y fundador de varias universidades de verano y otras instituciones educativas, incluyendo las de Laredo, Internacional de la Axarquía, Real Valle de Camargo y Lanzarote. También ha servido como Presidente de Cáritas Española entre 1973 y 1976 y como Presidente de la Asociación de Amigos de la Cultura Científica desde 1983.

Ha sido reconocido con numerosos honores y premios, incluyendo la Medalla de Honor al Fomento de la Invención en 1995, y es miembro de varias academias nacionales e internacionales en disciplinas que van desde las ciencias médicas hasta las bellas artes y las ciencias exactas.

Francisco González de Posada fue nombrado Académico de Honor en la Real Academia Europea de Doctores el 15 de diciembre de 2020, destacándose por una carrera repleta de logros tanto en cantidad como en calidad. Su curriculum vitae, que extiende a 165 páginas, detalla sus diversos roles, títulos académicos, publicaciones y premios. Además, ejerció como presidente de Cáritas Española.

En su resumen profesional más conciso, se destaca como Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos desde 1966 por la Universidad Politécnica de Madrid, donde se doctoró en 1973. También es licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad Pontificia de Salamanca (1968) y en Ciencias Físicas por la UCM (1971). Es miembro de varias Reales Academias y ha escrito la biografía de Leonardo Torres Quevedo. Además, comparte la distinción de hijo adoptivo de Molledo con Miguel Delibes.

Quizá lo más sorprendente es que, de sus nueve doctorados, Francisco González de Posada ha obtenido ocho en los últimos 11 años, tras su jubilación. Después de una extensa carrera docente con titulaciones en campos tan variados, surge una pregunta inevitable: ¿es posible seguir aprendiendo algo nuevo mediante la realización de estas tesis? Su respuesta es enfática: «quiero seguir aprendiendo».

Durante su mandato como rector de la Universidad de Cantabria, González de Posada fue clave en la creación de los cursos de verano de la institución, que actualmente constituyen un significativo refuerzo académico. En Cantabria, también fundó el Aula de Cultura Científica y fue promotor del Premio Nacional de Investigación Tecnológica ‘Leonardo Torres Quevedo’, de exposiciones sobre científicos de la región y del monumento a Leonardo Torres Quevedo en Arenas de Iguña. Por estas contribuciones, el ayuntamiento de Molledo le nombró ‘Hijo Adoptivo’ en 1986, honor que posteriormente también le otorgó Laredo. La labor de defensa y promoción del legado del famoso inventor cántabro ha sido continuada por uno de sus hijos, Francisco A. González Redondo, consolidando así su impacto duradero en la cultura científica y académica de la región.

Su destacada carrera y contribuciones a múltiples campos del saber lo consolidan como una figura eminentemente respetada en el ámbito académico y científico tanto en España como internacionalmente.

Lao
+ posts

Colaborador en ReporteAsia