Google acepta requisitos de seguridad de Corea del Sur para exportar mapas de alta precisión

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Google anunció este martes en Seúl que aceptará las exigencias del Gobierno surcoreano en materia de seguridad nacional para poder avanzar en su plan de exportar al extranjero datos cartográficos de alta precisión. La medida supone un giro en la postura de la tecnológica estadounidense, que busca obtener la autorización oficial para procesar en sus centros internacionales información detallada del territorio surcoreano.

Cris Turner, vicepresidente para asuntos gubernamentales y políticas públicas de Google, señaló en una conferencia de prensa que la empresa aplicará dos medidas adicionales para disipar las dudas de las autoridades de Seúl. Por un lado, se reforzará la cooperación con compañías tecnológicas locales con el fin de garantizar un servicio de navegación avanzado dentro del país. Por otro, se eliminarán las coordenadas de latitud y longitud en los lugares de Corea del Sur, tal como solicitó el Ejecutivo.

Turner agregó que, si fuera necesario, Google está dispuesto a adquirir imágenes satelitales aprobadas por el Gobierno a través de socios locales como Tmap Mobility Corp., filial de SK Square. La decisión se suma a los pasos ya dados por la compañía, como el difuminado de instalaciones sensibles en sus servicios de mapas e imágenes por satélite, medida que respondió a anteriores exigencias de seguridad de Corea del Sur.

El anuncio se produce después de que el mes pasado el Gobierno surcoreano aplazara su decisión sobre la solicitud de Google para exportar datos cartográficos a una escala de 1:5.000. La legislación vigente prohíbe transferir al extranjero mapas más detallados que la escala de 1:25.000, debido a consideraciones militares. La península sigue en una situación de guerra técnica, dado que el conflicto de Corea terminó en un armisticio en 1953 y no en un tratado de paz.

Google presentó en febrero la petición formal ante el Instituto Nacional de Información Geográfica, en lo que representa su tercer intento tras los rechazos de 2007 y 2016. En aquella ocasión, las autoridades exigieron a la compañía difuminar sitios estratégicos, usar imágenes generadas en el país o instalar un centro de datos local, condiciones que la empresa se negó a cumplir.

La propuesta actual ha reavivado el debate público. Algunos sectores temen que la exportación de los mapas pueda revelar la ubicación de instalaciones militares sensibles. Otros apuntan que la reticencia de Google a construir un centro de datos en Corea del Sur podría estar vinculada a motivos fiscales.

Desde la compañía, sin embargo, insisten en que la solicitud se limita a un “mapa nacional básico” aprobado por las autoridades y ya utilizado por servicios locales como Naver o Kakao. Yoo Young-seok, director de comunicaciones globales de Google Korea, explicó que el acceso a la escala de 1:5.000 es necesario para mejorar la calidad de la navegación. Según subrayó, en ningún otro país se exige autorización gubernamental para procesar un mapa básico de esas características.

Yoo sostuvo que, aunque Google no considera problemático establecer un centro de datos en el país, existen limitaciones técnicas que obligan a procesar la información en el extranjero. Aseguró, además, que la empresa cumplirá plenamente con las regulaciones locales y reforzará los canales de comunicación con el Gobierno para atender cualquier preocupación de forma inmediata.

Con este paso, Google busca allanar el camino para obtener la aprobación oficial y consolidar su posición en un mercado altamente competitivo, donde rivales surcoreanos han logrado mantener su dominio gracias a un estricto marco regulatorio.

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