El panorama financiero en Japón se perfila con optimismo al anticipar un quinto año consecutivo de ganancias récord para sus empresas cotizadas. Este desempeño se atribuye al auge de la demanda de semiconductores impulsada por la revolución de la inteligencia artificial, así como a la normalización de la política monetaria del país. Sin embargo, el camino hacia estos logros no está exento de desafíos, con factores externos como las políticas comerciales de Estados Unidos y la fluctuación de la moneda japonesa que podrían afectar los beneficios futuros.
El crecimiento de las ganancias se ha sostenido gracias al sólido consumo interno, respaldado por un aumento significativo de los salarios y medidas gubernamentales para mitigar los efectos de la inflación. En 2024, Japón experimentó un incremento salarial promedio del 5,1 %, el más alto en más de tres décadas. Aunque el aumento fue insuficiente para superar completamente la inflación, el gobierno de Shigeru Ishiba ha reiterado la importancia de garantizar que los incrementos salariales superen el costo de vida en los próximos años.
Según Nomura Securities, se espera que los beneficios antes de impuestos de las empresas japonesas crezcan un 6,1 % en el ejercicio fiscal 2025, tras un aumento estimado del 7,4 % en 2024. Otras firmas de análisis, como SMBC Nikko Securities y Daiwa Securities, proyectan cifras similares, destacando la estabilidad del crecimiento financiero en el país.
Entre los sectores más beneficiados se encuentra el de la electrónica y la precisión, que incluye a las empresas relacionadas con semiconductores. Este sector prevé un aumento del 16 % en sus beneficios antes de impuestos para el próximo año fiscal, impulsado por la creciente demanda global de chips en el desarrollo de inteligencia artificial. Además, se espera una recuperación en las órdenes de los sectores automotriz y de maquinaria industrial, que habían experimentado una desaceleración temporal debido al exceso de inventarios.
El sector financiero también juega un papel clave en esta proyección de crecimiento. Con el Banco de Japón encaminado hacia la normalización de su política de tipos de interés negativos, tras haber implementado dos aumentos en 2024, se anticipa que los bancos mejoren sus márgenes en los negocios de préstamos. Esta medida también beneficiará a las compañías de seguros, que verán un aumento en los rendimientos de inversión para sus clientes.
A pesar de este panorama alentador, las tensiones comerciales y las fluctuaciones cambiarias generan preocupación. Las propuestas arancelarias del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, incluyen tasas de entre el 10 % y el 20 % para todas las importaciones y un gravamen del 25 % para productos de Canadá y México. Estas medidas podrían afectar negativamente a los exportadores japoneses, especialmente a las automotrices, al reducir su competitividad en el mercado estadounidense.
Asimismo, un fortalecimiento del yen podría recortar las ganancias de los exportadores. Según Daiwa Securities, cada vez que el yen se fortalece en un punto frente al dólar, los beneficios antes de impuestos de las empresas japonesas disminuyen en un 0,4 %. Esta situación podría agravarse si las políticas de Trump generan un aumento de la inflación en Estados Unidos, complicando los planes de reducción de tasas de la Reserva Federal.
Sin embargo, analistas como Masahiro Ichikawa, estratega jefe de Sumitomo Mitsui DS Asset Management, consideran que las preocupaciones sobre los aranceles podrían ser exageradas. Según Ichikawa, estas políticas podrían estar más orientadas a la negociación que a causar un impacto duradero en la economía global. Por tanto, no prevé un impacto sustancial en las ganancias corporativas para 2025.
En este contexto, las empresas japonesas se enfrentan a un equilibrio delicado entre aprovechar las oportunidades de crecimiento interno y gestionar los riesgos externos. A pesar de los desafíos, el sector privado sigue comprometido con el aumento de los salarios y la inversión en innovación tecnológica, elementos clave para consolidar su liderazgo en un mercado global cada vez más competitivo.







