Corea del Sur acusa a Pyongyang de planear nuevas provocaciones mientras su pueblo sufre

Corea

El presidente surcoreano en funciones, Han Duck-soo, acusó este viernes al régimen de Corea del Norte de estar preparando «nuevas formas de provocación» contra Corea del Sur, mientras desatiende las precarias condiciones de vida de su población.

Durante un discurso en el Cementerio Nacional de Daejeon, a unos 140 kilómetros al sur de Seúl, Han conmemoró el 10º Día de la Defensa del Mar del Oeste y rindió homenaje a los 55 marineros e infantes de marina que murieron defendiendo la frontera marítima occidental con Corea del Norte.

«Defenderemos firmemente el mar del Oeste, a través de los nobles sacrificios de nuestros héroes, pero incluso hoy en día, el régimen más retrógrado de la Tierra, de Corea del Norte, continúa amenazando la paz en la península coreana y en el mundo», declaró Han.

El mandatario también denunció que Pyongyang ha reforzado su arsenal militar mediante el comercio ilegal de armas con Rusia, lo que, según él, forma parte de una estrategia para desarrollar sistemas bélicos dirigidos contra Corea del Sur. En este sentido, alertó que el régimen norcoreano no solo busca mejorar su poder militar, sino que también planea nuevas provocaciones contra Seúl.

Ante esta situación, Han aseguró que el Gobierno y las Fuerzas Armadas surcoreanas mantienen una postura de «plena preparación» para garantizar la seguridad de la población. Afirmó que los soldados surcoreanos, herederos del «espíritu de lucha» de los caídos en la defensa del mar del Oeste, responderán de manera inmediata y contundente a cualquier agresión norcoreana. Además, reiteró el compromiso de su país de fortalecer la alianza con Estados Unidos y consolidar su cooperación con la comunidad internacional, con el objetivo de disuadir cualquier intento de desafío por parte de Pyongyang.

Las aguas cercanas a la frontera marítima occidental han sido escenario de múltiples enfrentamientos entre las dos Coreas. En 1999, 2002 y 2009 se registraron escaramuzas navales que dejaron un saldo de muertos y heridos. En 2002, seis marineros surcoreanos perdieron la vida en un enfrentamiento. Un hecho particularmente grave ocurrió en marzo de 2010, cuando un torpedo norcoreano hundió la corbeta surcoreana Cheonan, provocando la muerte de 46 marineros. Otro soldado falleció durante las operaciones de rescate. Meses después, en noviembre del mismo año, Corea del Norte bombardeó la isla surcoreana de Yeonpyeong, dejando un saldo de cuatro muertos, entre ellos dos infantes de marina y dos civiles.

Han recordó que, a pesar de los esfuerzos de Seúl por mantener la estabilidad en la región, Pyongyang ha continuado con acciones desestabilizadoras, como el lanzamiento de misiles y la interferencia de las señales de posicionamiento global (GPS). Además, denunció que el régimen norcoreano ha definido las relaciones intercoreanas en términos de enemistad y ha reforzado su infraestructura militar en la frontera.

El presidente en funciones también criticó a la cúpula norcoreana por su gestión interna. Sostuvo que el gobierno de Kim Jong Un se enfoca exclusivamente en el desarrollo de su programa nuclear y de misiles, así como en la consolidación de la sucesión de poder, mientras ignora la «vida miserable» de su población. En este contexto, Han instó a la comunidad internacional a seguir presionando a Corea del Norte para que abandone su política de confrontación y adopte medidas que mejoren la calidad de vida de sus ciudadanos.

Corea del Sur ha reiterado en varias ocasiones su disposición al diálogo con Pyongyang, pero las tensiones han aumentado en los últimos meses ante el reforzamiento militar del régimen norcoreano y su creciente cooperación con Rusia. El gobierno de Seúl mantiene una postura de vigilancia constante y ha advertido que cualquier nueva provocación será respondida con firmeza.

 

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