Jan De Nul, una de las mayores empresas de dragado e ingeniería fluvial del mundo, y su socio argentino Servimagnus se adjudicaron la concesión de la Hidrovía Paraná-Paraguay, el corredor por donde circula aproximadamente el 80% de las exportaciones argentinas. La nueva concesionaria tendrá a su cargo el dragado, el balizamiento y el mantenimiento de la Vía Navegable Troncal durante 25 años, con compromisos de inversión que el sector espera que transformen la eficiencia del corredor fluvial más estratégico de América del Sur. La adjudicación cierra un proceso licitatorio que acumuló años de complicaciones —incluyendo la anulación de una convocatoria anterior por presentación de un único oferente— y que el gobierno relanzó con nuevos pliegos, auditoría de Naciones Unidas y condiciones que atrajeron la competencia de Jan De Nul y DEME, las dos empresas de dragado más grandes del mundo. La adjudicación tiene lugar en un momento en que la demanda sobre el corredor es máxima: en el primer semestre de 2026 se embarcaron 52,8 millones de toneladas de granos, subproductos y aceites desde los puertos argentinos, el mayor volumen registrado para ese período. Para los operadores logísticos que trabajan en ese sistema —entre ellos Seabird Argentina, que gestiona exportaciones de productos agroalimentarios e industriales desde los puertos del litoral y del Atlántico sur— la definición de esta concesión es la noticia de infraestructura más relevante del año.
Qué implica la concesión para el sistema exportador
La Hidrovía Paraná-Paraguay tiene 1.238 kilómetros de extensión y conecta los principales polos productivos del interior argentino con los puertos del Gran Rosario y el Río de la Plata, donde se concentran cerca de 60 terminales portuarias. Por allí sale la mayor parte de la soja, el maíz, el trigo, los aceites y los subproductos del complejo agroindustrial argentino. También es el corredor de acceso para los buques que abastecen de insumos a las industrias del litoral y para los embarques de exportación de manufacturas industriales y productos regionales que se procesan en las provincias ribereñas.
El nuevo pliego estableció como condición la reducción de más del 10% en dólares de las tarifas actuales de peaje. De cumplirse ese compromiso, la baja se trasladará a lo largo de toda la cadena exportadora: menores costos de peaje para los buques implican menores fletes por tonelada para los exportadores, lo que mejora la competitividad de los productos argentinos en los mercados de destino. Ese impacto no es marginal: en años de bajante del Paraná, cuando los buques deben salir con menos carga de la óptima por problemas de calado, el costo adicional por tonelada puede representar varios dólares que se descuentan del precio que recibe el productor.
Jan De Nul tiene trayectoria documentada en obras de dragado de gran escala en Europa, Asia y América. Su elección como concesionaria —frente a DEME, la otra finalista que también tiene escala global— sugiere que la propuesta técnica y económica ofrecida fue la más competitiva del proceso. El socio argentino Servimagnus aporta el conocimiento local del corredor y las relaciones con los actores del sistema portuario nacional.
El impacto en los corredores logísticos
Para los agentes de carga que coordinan exportaciones desde las terminales del Gran Rosario, Bahía Blanca y Zárate, la adjudicación de la Hidrovía tiene consecuencias operativas concretas que se verán en los próximos meses y años. La primera es la previsibilidad del calado: con una concesionaria comprometida con un programa de dragado sostenido, los buques podrán planificar su carga con mayor certeza, reduciendo el margen de variación que hoy obliga a los armadores a reservar capacidad adicional para absorber contingencias de profundidad. La segunda es la modernización de la señalización: Jan De Nul comprometió mejoras en el sistema de balizamiento que permitirán ampliar las ventanas de navegación nocturna y en condiciones de baja visibilidad, aumentando la capacidad operativa efectiva del corredor. La tercera es la reducción de tarifas, que mejorará directamente el costo de cada operación de exportación que utiliza el sistema fluvial como corredor de salida.
Seabird Argentina gestiona embarques de exportación desde las terminales de Buenos Aires, Zárate y Bahía Blanca, corredores todos conectados de alguna forma con la dinámica de la Vía Navegable Troncal. La mayor eficiencia del sistema fluvial se traduce directamente en mejores condiciones para cada operación que la empresa coordina en esos puertos: menores costos de flete marítimo por tonelada, mayor disponibilidad de buques con carga completa y menor exposición a las demoras que genera la operativa en condiciones de calado subóptimo.
ExportLog 2026 inaugura mañana en Rosario con Jan De Nul como protagonista de la agenda
La adjudicación de la Hidrovía llega horas antes de la inauguración de ExportLog 2026, la primera exposición portuaria y logística del Centro y el Litoral argentino, que abre mañana 19 de agosto en la Estación Fluvial de Rosario. El evento, organizado por el Instituto de Desarrollo Regional y GlobalPorts con el auspicio del Gobierno de Santa Fe, reúne durante dos jornadas a 46 stands, más de 80 oradores y rondas de negocios en simultáneo. Jan De Nul-Servimagnus, la nueva concesionaria recién adjudicada, tiene un lugar central en la agenda del evento: su presencia en Rosario horas después de conocerse la adjudicación convierte a ExportLog 2026 en el primer espacio de presentación pública de la nueva concesionaria ante el sector que más depende de su trabajo.
La apertura institucional del evento convocará al Ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, y al intendente de Rosario, Pablo Javkin. Los paneles incluyen análisis del contexto macroeconómico con la economista Marina Dal Poggetto, debate sobre Vaca Muerta y la minería cordillerana, y mesas sobre multimodalidad, digitalización y sustentabilidad logística. La elección de Rosario como sede responde a su rol central dentro del principal complejo agroexportador del mundo: por sus puertos sale el 80% de la producción nacional de granos, y esa concentración hace de la ciudad el escenario natural para debatir el presente y el futuro de la logística nacional en el año de mayor volumen exportador de la historia argentina.







