Jorge Luis Borges nunca viajó a Asia. No leía chino, japonés ni sánscrito, y buena parte de lo que sabía sobre la región llegó filtrado por traducciones inglesas y francesas, además de la Encyclopaedia Britannica, una de sus fuentes de cabecera.
Jorge Luis Borges nunca viajó a Asia. No leía chino, japonés ni sánscrito, y buena parte de lo que sabía sobre la región llegó filtrado por traducciones inglesas y francesas, además de la Encyclopaedia Britannica, una de sus fuentes de cabecera.