Siempre me ha asombrado cómo, en comparación con el gran colapso medioambiental que se cierne hoy sobre el mundo, las guerras -primero la de Ucrania y luego la de Israel– reciben una cobertura de prensa tan extraordinariamente buena en todas partes.
Siempre me ha asombrado cómo, en comparación con el gran colapso medioambiental que se cierne hoy sobre el mundo, las guerras -primero la de Ucrania y luego la de Israel– reciben una cobertura de prensa tan extraordinariamente buena en todas partes.