Estados Unidos y Singapur han reconocido la necesidad imperiosa de profundizar su «asociación tecnológica estratégica». Este compromiso busca avanzar en la colaboración en seis áreas de enfoque clave: Inteligencia Artificial (IA), economía digital y gobernanza de datos, biotecnología, infraestructuras críticas y cadenas de suministro tecnológico, innovación en defensa y ciencia...

