Budas gigantes: conoce 4 de los más importantes de Japón

Buda de nazoin
Buda recostado de Nanzoin. Es el buda recos­tado de bronce más grande del mundo.

¡Hola amigos! Hoy vamos a conocer algunos de los Budas gigantes más importantes de Japón. En nuestra columna ya habíamos visto que el budismo es una de las dos religiones principales de ese país, así que seguramente veremos muchas imágenes de Buda a lo largo de su territorio. Hoy vamos a conocer algunos de los más significativos.

1. Buda de Kamakura

El Buda de Kamakura, o Dai Butsu, representa al Buda Amida del templo Kotoku in. Esta deslum­brante imagen de bronce vio la luz en 1252, según lo imaginado por el shogun Minamoto No Yoritomo.

Con una altura de 13.35 metros y un peso de 93 toneladas, es una de las imágenes más reproducidas de Japón. Es la estatua de Buda de bron­ce más grande al aire libre. En realidad, cuando fue levantada estaba dentro de un edificio de madera que fue completamente destruido en el siglo XV, por acción de un tsunami. A partir de ese momento, se decidió dejarla sin ninguna protección.

kamakura

Se encuentra en posición de loto con las manos en el gesto de meditación. La ver­dad es que su gesto emana mucha paz. La estatua es hueca y se puede visitar su interior accediendo a donar unas monedas, a modo de ticket de entrada.

Es realmente una figura magnífica que, al estar rodeada de naturaleza, invita al visitante a quedarse contemplándola largo rato.

Sus formas son de una riqueza artística muy superior a otras muchas estatuas de su tipo. Pero qui­zá lo más increíble, es que sus proporciones están distorsionadas para que, al ser observada desde abajo por los fieles, la imagen se vea correctamente.

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2. Buda de Nara

El Dai Butsu de Nara es una representación de Vairocana sentado en los pétalos de una flor de loto, flanqueado por dos bodhisa­ttvas. Su construcción comenzó, por orden del emperador Shomu, para proteger al pueblo de los desastres naturales y epidemias de esos años.

«El Buda de Kamakura, o Dai Butsu, representa al Buda Amida del templo Kotoku in. Esta deslum­brante imagen de bronce vio la luz en 1252″

La figura de Buda tiene una altura de 16 metros de alto y pesa 500 toneladas. Cada ojo mide un metro y se esculpieron en una ceremonia llamada “aper­tura de ojos”, en el año 752, simbolizando su despertar.

Buda de Nara

El Buda es de un 90% de bronce y un 10% de oro y, según la leyenda, para su construcción se es­tuvo cerca de agotar las reservas de bronce de la época, llevando al país a estar casi en bancarrota.

3. Buda de Nokogiri

Ubicado en un recóndito lugar en la prefectura de Chiba, de muy complicado acceso, se encuentra el Buda sentado de la antigüedad más grande de este país. Se lo conoce como el Buda de Nokogiri y es un destino absolutamen­te desconocido para el turismo.

Tallado en la montaña en 1783, y con una altura de 31 m, esta imagen se encuentra en los terrenos del templo Nihonji, fundado en 725 por el emperador Shomu, y con­vertido en uno de los lugares de oración más antiguos de la región de Kanto.

«El Dai Butsu de Nara es una representación de Vairocana sentado en los pétalos de una flor de loto, flanqueado por dos bodhisa­ttva»

El Dai Butsu de Nokogiri fue tallado en la montaña durante tres años por el escultor Jingoro Eirei Ono y sus aprendices. Sin dudas, es una de las joyas ocultas del misterioso Japón.

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4. Buda recostado de Nanzoin

Es el buda recos­tado de bronce más grande del mundo. Mide 41 metros de largo, 11 metros de alto y pesa 300 toneladas. Se lo conoce con el nombre de Nehanzo y alrededor de él, se encuentran las pequeñas figuras de los quinientos discípulos de Buda.

Realmente es una belleza poco conocida, enmarcada en un entorno apartado y pacífico. Esta imagen de Buda fue construida en 1995 para resguardar las cenizas de Buda y dos de sus discípulos, que fueron obsequiadas por Birmania.

La postura recostada, que representa a Buda cruzando hacia su muerte e ingresando al nirvana, si bien es muy común de ver en muchos países del Sudeste Asiático, no lo es tanto en Japón.

«El Dai Butsu de Nokogiri fue tallado en la montaña durante tres años por el escultor Jingoro Eirei Ono y sus aprendices»

De hecho, durante mi viaje, solo tuve oportunidad de ver dos budas reclinados solamente. El resto se encuentra en su mayoría en la posición de loto, en estado meditativo.

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¡Hasta la próxima amigos!

 

Acerca del autor

Practicante de Artes Marciales Japonesas desde 1982 (Karate, Aikido, Iaido y Kobudo okinawense). Es autor del libro "La Ruta del Samurái". Japón para Budokas". Se destaca como estudioso de la historia y cultura de Japón. Es además columnista de la revista norteamericana Bugeisha (https://bugeisha.net/) y fundador de la empresa Budokan Argentina.