Takaichi expresó su gratitud por el modo en que Washington mantuvo a Tokio en la ecuación durante las conversaciones de Beijing, aunque evitó revelar el contenido específico del diálogo sobre Taiwán.
La primera ministra japonesa Sanae Takaichi confirmó el viernes que el presidente estadounidense Donald Trump la contactó por teléfono para ponerla al tanto de su reunión con el presidente chino Xi Jinping, celebrada durante una visita de tres días a Beijing. Takaichi describió el informe como exhaustivo y agradeció públicamente que Trump hubiera mencionado a Japón, aliado incondicional de Washington, durante sus conversaciones con el mandatario chino, aunque no precisó en qué términos.
La llamada se produjo mientras Trump viajaba a bordo del Air Force One, de regreso tras concluir su estancia en China. Según declaró Takaichi ante la prensa desde su despacho en Tokio, ambos líderes intercambiaron posiciones sobre «diversos desafíos vinculados a China» en materia de seguridad y economía, y acordaron mantener una comunicación estrecha para gestionar la situación en la región Indo-Pacífica. «Con el presidente Trump, he reafirmado la inquebrantable alianza Japón-Estados Unidos», subrayó la primera ministra.
Trump, por su parte, había declarado previamente que él y Xi cerraron «acuerdos comerciales fantásticos» sin ofrecer detalles, y que ambos coinciden en la necesidad de poner fin al conflicto en Irán y reabrir el Estrecho de Ormuz.
El encuentro telefónico se produce en un momento de particular sensibilidad para Tokio. Las relaciones entre Japón y China atraviesan un período de tensión desde que Takaichi —conocida por sus posiciones firmes en materia de defensa— irritó a Beijing en noviembre pasado al afirmar ante el parlamento que una contingencia en Taiwán podría constituir una «situación que amenaza la supervivencia» de Japón y activar una respuesta de las Fuerzas de Autodefensa en apoyo a Estados Unidos. Taiwán, isla autogobernada que Beijing considera parte de su territorio, es percibida como el principal foco de tensión militar en la región y un escenario que podría arrastrar a Washington y Tokio a un enfrentamiento con China.
Antes de la cumbre, el gobierno japonés había manifestado su preocupación ante la posibilidad de que Trump, fiel a su estilo transaccional, cediera terreno en asuntos relacionados con Taiwán. Las declaraciones posteriores del presidente estadounidense apuntaron en otra dirección: Trump dijo a los periodistas que no ve riesgo de conflicto con China por la isla y que no realizó «ningún compromiso» ante Xi al respecto. El secretario de Estado Marco Rubio confirmó que la política de Washington hacia Taiwán no ha sufrido cambios.
Sin embargo, cuando los periodistas le preguntaron a Takaichi si Taiwán había sido parte de la conversación telefónica con Trump, la primera ministra prefirió no responder. El silencio habló por sí solo.
Colaboradora, especialista en Comunicación & Relaciones Internacionales.












