Córdoba se consolida como uno de los motores de la venta de autos de segunda mano en Argentina

El mercado de vehículos usados en Córdoba atraviesa un momento destacado durante 2026. Mientras en gran parte de Argentina las transferencias muestran señales de desaceleración, la provincia logró crecer un 11 % interanual en junio y reafirmó su peso dentro del sector automotor. Con más de 81.000 operaciones durante el primer semestre, el distrito mantiene una dinámica propia, impulsada por la necesidad de movilidad, los cambios en el mercado de vehículos nuevos y una fuerte tradición vinculada al automóvil.

¿Por qué crece la venta de vehículos usados en Córdoba?

El desempeño del mercado cordobés contrasta con el panorama nacional. Según datos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), mientras el promedio del país registró una baja del 2,9 %, Córdoba alcanzó un incremento del 11 % respecto del mismo período del año anterior.

Solo en junio se concretaron 14.558 transferencias de vehículos, una cifra que incluso superó las 11.378 operaciones registradas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Este resultado refleja la importancia que tiene la provincia dentro del mercado automotor argentino y confirma que la demanda de unidades de segunda mano continúa firme.

Uno de los principales motivos es la propia geografía cordobesa. La amplitud del territorio y la actividad económica hacen que el vehículo particular sea una herramienta indispensable para trabajar y desplazarse. A diferencia del Área Metropolitana de Buenos Aires, donde el transporte público cubre buena parte de la demanda diaria, en Córdoba sectores como la producción agropecuaria, la industria y el turismo dependen en gran medida del automóvil.

A esto se suma la apertura de las importaciones iniciada en 2024, que modificó la diferencia de precios entre los vehículos cero kilómetro y los usados. Al reducirse esa brecha, muchos propietarios decidieron renovar sus unidades con mayor frecuencia, generando un flujo constante de operaciones dentro del mercado.

El aspecto cultural también tiene un peso importante. En ciudades como Villa María, Río Cuarto y San Francisco existe una larga tradición relacionada con la compra, venta y reparación de automóviles. Para muchos cordobeses, adquirir un vehículo usado no solo representa una solución de movilidad, sino también una forma de preservar el valor del dinero frente a un escenario económico marcado por la inflación.

Diferencias con Buenos Aires y cambios en las preferencias

Comparar el comportamiento del mercado cordobés con el de Buenos Aires permite entender mejor sus particularidades. En Córdoba, los modelos más buscados siguen siendo la Toyota Hilux, la Ford Ranger, el Volkswagen Gol y el Peugeot 208.

Las camionetas mantienen una fuerte presencia debido al peso del sector agropecuario y las actividades productivas del interior provincial, mientras que modelos compactos como el Gol continúan siendo una alternativa accesible para el uso urbano.

En cambio, en la Ciudad de Buenos Aires predominan vehículos como el Volkswagen Polo y el Fiat Cronos, asociados a recorridos más cortos y a un uso principalmente citadino.

Otro dato relevante es que los precios promedio de los vehículos usados en Córdoba se ubican alrededor de un 7 % por debajo de los registrados en CABA. Esto responde, en gran medida, a la amplia oferta de utilitarios y camionetas provenientes de empresas que renuevan periódicamente sus flotas.

Al mismo tiempo, el ingreso de nuevas marcas importadas, especialmente fabricantes chinos como BYD y Chery, modificó el escenario competitivo. La mayor disponibilidad de modelos nuevos redujo la participación de los vehículos nacionales, que pasó del 65,8 % en 2023 al 31,2 % en 2026, según informes del sector.

Los especialistas destacan además una característica propia del comprador cordobés: la confianza sigue siendo un factor determinante. Muchas operaciones continúan realizándose directamente entre particulares, una modalidad muy arraigada en la provincia. La tradicional imagen del «bidón arriba del techo», utilizada durante años para indicar que un vehículo estaba en venta, todavía simboliza una cultura de compraventa cercana y directa que diferencia al mercado cordobés de otros grandes centros urbanos.

Una evolución sostenida a lo largo de los años

La fortaleza del mercado de vehículos usados en Córdoba no apareció de un día para otro. Desde la década de 1990 la provincia mantiene un parque automotor amplio y un volumen elevado de transferencias.

Cada vez que la economía argentina atravesó restricciones para importar vehículos o dificultades para acceder a unidades nuevas, el segmento de segunda mano ganó protagonismo. Ocurrió durante la crisis de 2001, volvió a repetirse en 2018 y también después de la pandemia.

Con el paso del tiempo, el vehículo usado dejó de ser únicamente una alternativa económica para transformarse en un indicador del poder adquisitivo de las familias y de la actividad económica regional.

Actualmente Córdoba ocupa el segundo lugar del país en cantidad de transferencias, solo por detrás de la provincia de Buenos Aires, aunque con un comportamiento más estable y menos dependiente de los grandes centros urbanos.

El desarrollo de autopistas, la presencia de industrias autopartistas y la expansión de los créditos prendarios también contribuyeron a fortalecer este escenario. Muchas concesionarias del interior adaptaron sus estrategias comerciales, ofreciendo mejores servicios posventa y condiciones de financiación para mantenerse competitivas.

Además, las preferencias de los consumidores cambiaron con el tiempo. Los compradores más jóvenes suelen buscar vehículos con entre cinco y ocho años de antigüedad, mientras que quienes priorizan confiabilidad y bajos costos de mantenimiento optan por modelos japoneses, coreanos o europeos incluso con más de una década de uso.

Esta diversidad demuestra que el mercado responde tanto a necesidades económicas como a hábitos de consumo consolidados.

Los desafíos que enfrenta el sector en los próximos años

Las perspectivas para 2027 continúan siendo positivas, aunque el sector también deberá enfrentar varios desafíos.

Uno de los principales será el acceso al financiamiento. La posibilidad de un aumento en las tasas de interés podría reducir la demanda de créditos destinados a la compra de vehículos usados, afectando especialmente a quienes dependen de la financiación.

Otro factor será el crecimiento de los vehículos eléctricos e híbridos. Fabricantes asiáticos como BYD, Geely y MG ya anunciaron nuevos modelos compactos con precios competitivos, lo que podría modificar el equilibrio entre el mercado de autos nuevos y usados.

La digitalización de los procesos también aparece como una asignatura pendiente. Las diferencias entre los registros automotores de distintas provincias todavía generan demoras en las transferencias. Por ese motivo, ACARA propuso avanzar hacia un sistema unificado que permita agilizar los trámites y reducir significativamente los tiempos administrativos.

La infraestructura vial constituye otro aspecto clave. Corredores estratégicos como las rutas nacionales 8 y 9, junto con la avenida de Circunvalación de Córdoba capital, concentran buena parte del tránsito provincial. Mantener estas vías en condiciones será fundamental para acompañar el crecimiento sostenido del parque automotor.

Pese a estos desafíos, los analistas consideran que el segmento continuará siendo un indicador relevante de la economía argentina y seguirá desempeñando un papel central en la movilidad de las regiones productivas.

La digitalización y el turismo también fortalecen el mercado

La transformación tecnológica ya comenzó a modificar la forma en que se compran y venden vehículos en Córdoba. Plataformas como Autocosmos y Mercado Libre Autos incrementaron su participación y permitieron que aproximadamente el 38 % de las operaciones incluya alguna etapa digital, ya sea la publicación, la búsqueda de información o el primer contacto entre comprador y vendedor.

Esta modalidad redujo costos de intermediación y facilitó el acceso de nuevos consumidores, especialmente entre los más jóvenes. Las proyecciones del sector indican que durante 2027 una parte importante de las transferencias incorporará procesos de verificación y pago completamente digitales.

El turismo también cumple un rol importante en esta dinámica. Córdoba recibe cada año millones de visitantes, y buena parte de las empresas de alquiler renueva sus flotas cada 18 meses. Esos vehículos vuelven luego al mercado local con poco uso, ampliando la oferta de unidades de baja antigüedad.

Gracias a este circuito, la provincia no depende únicamente de la demanda de sus propios habitantes. También abastece a compradores provenientes de otras jurisdicciones, fortaleciendo su posición dentro del mercado automotor nacional.

Por otra parte, el crecimiento de los vehículos eléctricos plantea nuevos desafíos para talleres y concesionarias. Aunque todavía representan una porción reducida del parque automotor, muchos establecimientos comenzaron a capacitarse en reparación de sistemas híbridos y eléctricos, anticipándose a una transformación que se profundizará durante la próxima década.

En ese contexto, Córdoba combina una sólida tradición automotriz con una creciente capacidad de adaptación tecnológica. Esa combinación explica por qué continúa destacándose como una de las provincias más activas en la comercialización de vehículos usados y por qué su evolución seguirá siendo una referencia para entender el comportamiento del sector automotor argentino.

 

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Internacionalista. Periodista con interés en Asia.