La ambición de China por la energía limpia

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Foto aérea tomada el 3 de noviembre de 2021 muestra un proyecto de generación de energía fotovoltaica y eólica instalado por encima de las aguas pesqueras en el municipio de Sheyanghu del condado de Baoying de Yangzhou, en la provincia oriental china de Jiangsu. [Foto/Xinhua]

El desarrollo ecológico es uno de los cinco conceptos que China planteó en 2015 ligados al progreso, junto con la innovación, la coordinación, la apertura y el intercambio. Teniendo en miras estos objetivos, en los últimos años, China ha promovido la energía limpia como la eólica y la solar, y comienza a poner sus ojos en el hidrógeno.

La energía renovable es una industria emergente en China, importante para garantizar la seguridad y la reforma de la matriz energética. 

La proporción de energía no fósil en el consumo total de energía de China ha aumentado constantemente en los últimos años, desde el 12% en 2016 -el año de inicio del  (2016-2020)- hasta el 15,9% a finales de 2020. 

Según el “Plan de sistemas energéticos modernos” del XIV Plan Quinquenal (2021-2025), publicado por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (NDRC) y la Administración Nacional de Energía (NEA), la proporción de consumo de energía no fósil en China debe aumentar hasta alrededor del 20% en 2025 y la proporción de generación de energía no fósil debe ser de alrededor del 39% para entonces. 

Obra de construcción del proyecto de vía de cruce del río Yangtze. Esta línea, que va de, es el quinto proyecto de vía de cruce del río de 500 kilovoltios en Jiangsu. La línea apoyará aún más la integración de la energía y la electricidad en el delta del río Yangtze, mejorará la eficiencia del uso de la energía verde y reducirá las emisiones de carbono. [Foto/Xinhua]
Al tiempo que impulsa la producción de energía, el país pretende reducir sus emisiones de dióxido de carbono por unidad de PBI en un 18% durante el quinquenio, para poder lograr el ambicioso objetivo de la neutralidad de carbono para el año 2060.

Energía de hidrogeno, clave para el objetivo sustentable

El hidrógeno es una fuente de energía secundaria, que suele requerir un aporte de energía primaria para su producción a escala industrial. Dependiendo de la fuente de la que se produzca, el hidrógeno puede ser gris, azul o verde, y el hidrógeno verde es el único tipo que se produce de forma neutra para el clima y que podría reducir las emisiones de carbono.

A nivel mundial, el hidrógeno se ha convertido en una importante opción estratégica para las principales economías desarrolladas que buscan acelerar su transformación y modernización energética.

China es actualmente el mayor productor de hidrógeno del mundo, con una producción anual de unos 33 millones de toneladas métricas.

La capacidad instalada de energía eólica y solar crece rápidamente en China

El pasado 23 de marzo, las autoridades chinas dieron a conocer un plan de desarrollo de la energía del hidrógeno para el periodo 2021-2035. 

Para 2025, China se ha planteado como objetivo implantar un sistema de desarrollo de la industria de la energía del hidrógeno relativamente completo, con una capacidad de innovación significativamente mejorada y las tecnologías y procesos de fabricación básicamente dominados. 

Se espera que la producción anual de hidrógeno a partir de energías renovables alcance entre 100.000 y 200.000 toneladas métricas para convertirse en una parte importante del nuevo consumo de energía y permitir así, la reducción de las emisiones de dióxido de carbono de entre 1 y 2 millones de toneladas métricas al año.

Para 2035, de acuerdo al plan, la proporción de hidrógeno producido a partir de energías renovables en el consumo de energía terminal aumentará significativamente, lo que desempeñará un importante papel de apoyo en la transformación energética verde del país. 

Foto aérea tomada el 3 de noviembre de 2021 muestra a trabajadores de la electricidad patrullando en medio de un proyecto de generación de energía fotovoltaica y eólica instalado por encima de las aguas pesqueras en el municipio de Sheyanghu del condado de Baoying de Yangzhou, provincia oriental china de Jiangsu. [Foto/Xinhua]
China también ha instado a otros países a mejorar los mecanismos globales para hacer frente al cambio climático; a reforzar la innovación y la cooperación en materia de energías limpias, a apoyar la participación social y empresarial en las industrias verdes; y a compartir tecnologías y experiencias con los países en desarrollo.

Las medidas gubernamentales

A pesar del objetivo de la neutralidad de carbono, China sigue teniendo un gran problema con la contaminación, y desde el Gobierno intentan dar soluciones. 

Recientemente se ha planteado que los ferrocarriles y las vías navegables deberían sustituir a las carreteras como principales métodos de transporte de larga distancia para ayudar a reducir la contaminación.

Esto porque, las emisiones de los vehículos de motor siguen siendo una de las principales fuentes de contaminación atmosférica en China. Los últimos datos de la Oficina Municipal de Ecología y Medio Ambiente de Pekín dijeron que los vehículos contribuyeron con el 45 por ciento de las PM2,5, un indicador importante de la contaminación del aire.

¿Cómo crecieron los principales sectores de China durante 2021?

Para controlar aún más los contaminantes, el gobierno pretende cerrar o reubicar las empresas altamente contaminantes de las ciudades densamente pobladas a los parques industriales, proceder a la evaluación del impacto ambiental y a las políticas de «lista blanca» de aplicación de la ley ambiental y hacerlas durar.

También se le ha dado importancia a las evaluaciones de impacto ambiental para valorar el posible impacto ambiental de un proyecto de construcción antes de que se inicie. Las «listas blancas» se utilizan para eximir a las empresas que obtienen buenos resultados en la protección del medio ambiente de los frecuentes controles.

El año pasado, China emitió una directriz sobre la creación de programas de cero residuos sólidos destinados a reducir la producción de residuos sólidos y minimizar los niveles de vertido en 11 ciudades y cinco distritos de todo el país.

El plan Quinquenal y las energías “tradicionales”

No obstante los progresos realizados en la transición hacia la reducción de las emisiones de carbono, el carbón sigue desempeñando un papel importante como motor del crecimiento económico. 

En el año 2020, según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas, el carbón representó el 57,7 por ciento del consumo de energía primaria en China, un descenso de 2,7 puntos porcentuales respecto a 2017.

Foto tomada el 30 de enero de 2021 muestra la unidad de energía nuclear N° 5 en la ciudad de Fuqing, provincia de Fujian en el este de China. [Foto/Xinhua]
En el marco del XIV Plan Quinquenal, para 2025, China pretende elevar la capacidad anual de producción energética nacional a más de 4.600 millones de toneladas de carbón estándar. 

La producción anual de petróleo crudo llegará a  200 millones de toneladas, mientras que la de gas natural superará los 230.000 millones de metros cúbicos en 2025.

Además, China mantendrá un ritmo constante de construcción de proyectos de energía nuclear en la costa para desplegar nuevos proyectos, fijando el objetivo de elevar la capacidad instalada de funcionamiento de la energía nuclear a unos 70 millones de kilovatios para 2025. 

La energía de carbono sigue siendo una parte esencial de la economía china, pero, se encuentra en una posición de transformación de su estructura energética, con la cual se pretende  promover estilos de vida bajos en carbono en todo el país y cumplir el objetivo de desarrollo ecológico propuesto para el XIV Plan Quinquenal (2021-2025).

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