AUKUS: nuevas asociaciones en un Indo-Pacífico en formación

AUKUS
Ilustración: Andrea Bournot

El pasado 15 de septiembre los líderes de Australia, el Reino Unido y Estados Unidos anunciaron el establecimiento de un nuevo mecanismo de cooperación trilateral en materia de seguridad, conocido por su acrónimo en inglés AUKUS. Por medio del mismo, acordaron que la primera iniciativa será el aprovisionamiento a Australia por los otros dos países de submarinos de propulsión nuclear.

Se trata de una nueva instancia de la larga trayectoria de cooperación militar que estos países mantienen entre sí en la región del Indo-Pacífico, y que vuelve a encontrar como denominador común el desafío que plantea el ascenso de China a orden regional.

Es mucho lo que se puede decir sobre las relaciones cruzadas y la cooperación entre estos países, en tanto Estados Unidos y Australia fueron antiguas colonias inglesas. Estos tres países profundizaron la cooperación en cuestiones de seguridad y defensa entrada la década de 1940 en la región del Este Asiático y la Cuenca del Pacífico con la expansión del imperio japonés sobre territorios asiáticos en el marco de la Segunda Guerra Mundial.

la primera iniciativa del AUKUS será el aprovisionamiento a Australia de submarinos de propulsión nuclear

Terminada la guerra, esta cooperación se profundizó en el nuevo contexto de la Guerra Fría. En septiembre de 1954 estos tres países, junto con otros, como Nueva Zelanda, crearon la Organización del Tratado del Sudeste Asiático (SEATO), organización regional establecida para la defensa colectiva de los firmantes frente al avance del comunismo en el Este Asiático, con epicentro en China. Esta organización se disolvió en junio del 1977, luego del encuentro entre Richard Nixon y Mao Zedong en febrero de 1972 y la firma de los acuerdos de paz de París de enero de 1973, con se inició el fin de la guerra de Vietnam, acontecido en abril de 1975.

De manera contemporánea, junto con la cooperación defensa, estos países avanzaron en la cooperación en inteligencia. En 1956 Australia adhirió, como también lo hizo Nueva Zelanda, al tratado del Reino Unido y Estados Unidos (UKUSA), firmado en 1943, que establecía la cooperación entre agencias de inteligencia entre los países firmantes. Sobre la base de esta agrupación, a la cual hay que sumar a Canadá, surgió el Five Eyes (los Cinco Ojos), cooperación de agencias de inteligencia de Estados Unidos, Inglaterra, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, que sigue vigente actualmente.

Esta larga trayectoria de cooperación militar adquirió una nueva significación dentro de la configuración regional del Indo-Pacífico. Los primeros antecedentes de la noción regional del Indo-Pacifico se podemos encontrar a mediados de la década de 2000. En mayo de 2007 se estableció el mecanismo multilateral del Dialogo de Seguridad Cuadrilateral (QUAD), el cual puede ser entendido como una ampliación del ya existente Dialogo de Seguridad Trilateral entre Australia, Estados Unidos, y Japón, establecido en 2002, al cual se incorporó India.

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Se trata de un mecanismo informal para profundizar la cooperación en materia de seguridad y defensa entre los países participantes que, además de compartir hecho de defender los valores democráticos, compartían preocupaciones frente al rápido ascenso de China. Igualmente el QUAD se desactivó al año siguiente.

Ahora bien, la noción de Indo-Pacífico continúo elaborándose de manera unilateral por distintos países. Entrada la década de 2010 empiezan  aparecer referencias al Indo-Pacífico y/o a la delimitación policía de la confluencia de los Océanos Pacífico e Índico en declaraciones públicas, documentos oficiales y programas gubernamentales de funcionarios y autoridades de los Estados Unidos, Australia, Japón, e Indonesia. Esto último muestra que la noción de Indo-Pacifico se encuentra todavía en construcción, encontrándose detrás de la delimitación geográfica y la pertenencia de países las dinámicas competitivas de poder entre los principales poderes regionales.

En 2017 se reactivó el QUAD. Con el cambio de la administración en Estados Unidos, cambia la estrategia de vinculación de China, entendida ahora por la administración Trump como un poder revisionista que busca alterar el orden basado en reglas. A fines del 2013 el presidente chino Xi Jinping anunció asumir la iniciativa de “Una Cinturón, Un Ruta” (OBOR), que en 2016  cambió de denominación a la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI), principal reflejo de su visión de orden regional, luego mundial, sostenido discursivamente en la propuesta de la “comunidad de destino común para la humanidad” (renlei mingyun gongtongti – 人类命运共同体), aunque esconda detrás elementos de las orientaciones de su “diplomacia periférica” (zhoubian waijiao – 周边外交) y “nuevo modelo [de diplomacia]de relaciones con grandes países” (xinxing daguo guanxi – 新型大国关系).

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Detrás del QUAD Estados Unidos busca articular mecanismo trilaterales de cooperación preexistentes, como el de Estados Unidos, India y Japón, cuyo mejor expresión es la cooperación marítima a partir de los ejercicios de Malabar, y el de Estados Unidos, Japón y Australia, países que en noviembre de 2019 crearon el Blue Dot Network, programa de inversiones en infraestructuras con altos estándares de calidad. El QUAD puede ser entendido como el principal reflejo institucional de esa visión compartida del Indo-Pacifico cuyos países adherentes ven como amenaza el ascenso de China al orden regional basado en reglas políticas y económicas.

Ahora bien, es importante destacar que hay otras visiones de Indo-Pacifico, como la propuesta por ASEAN en 2019, que tiene una postura inclusiva respecto a China, donde la cooperación militar no es el eje, sino la cooperación económico, y la cuestiones de los valores democráticos no se plantea. Incluso la ASEAN propone a los mecanismos multilaterales de dialogo centrados en la ASEAN, especialmente la Cumbre del Este Asiático (EAS), como principal reflejo institucional de su visión de Indo-Pacífico.

La construcción el Indo-Pacifico y el QUAD puede ser entendidos como una nueva gran crisis, por lo menos planteamiento de sus limitaciones, del proceso de regionalización del Asia-Pacifico y su reflejo institucional en APEC, en tanto en este último se aborda principalmente la cooperación económica y liberalización comercial mientras que en los primeros se trata especialmente cooperación en cuestiones de seguridad y defensa.  A su vez, se incorpora al Indo-Pacífico un país, India, que a pesar de su peso económico y político, no se ha incorporado al Asia-Pacífico producto de la moratoria de miembros de APEC establecida en 1998.

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La primera gran crisis del Asia-Pacifico fue la crisis económica-financiera de 1997, con la región del Sudeste Asiático como epicentro. Producto de esta, se inició el proceso de regionalización del Este Asiático, proceso paralelo, del cual surgieron y en cierta medida competitivo, al del Asia Pacífico, del cual surgieron en 1997 el mecanismo de dialogo de ASEAN+3, que reúne a los países de la asociación con sus principales socios regionales, China, Corea del Sur y Japón, ampliado años más tarde al ASEAN+6, con las incorporaciones de Australia, Nueva Zelanda e India.

Con la administración Biden, se puede decir que hay un cambio de estilo, pero no así de esencia de la visión estadounidense del Indo-Pacífico y del QUAD. De hecho, al poco tiempo de asumir ha promovido la primera reunión cumbre (virtual) del QUAD en marzo de 2021. Y se podría pensar que AUKUS es un intento de reforzar el QUAD, aunque no son dificultades.

La primera gran crisis del Asia-Pacifico fue la crisis económica-financiera de 1997, con la región del Sudeste Asiático como epicentro

Por un lado, al igual que el QUAD, el AUKUS reúne a países que ven con preocupación la proyección regional de China y la defensa de los valores democráticos, pero con un marcado perfil anglosajón. Un posicionamiento coincidente de estos tres países ha sido la denuncia de violación de derechos humanos en Hong Kong y los incidentes asociados con la aprobación de la Ley de la República Popular de China sobre Salvaguardar la Seguridad Nacional en la Región Administrativa Especial de Hong Kong en junio de 2020.

Ahora bien, por otro lado, el AUKUS se sostiene en la confiable cooperación militar entre Estados Unidos, Inglaterra y Australia, con más de 70 años de trayectoria en la cuenca del Pacífico, a diferencia de las limitaciones y ambigüedades que presenta este tipo de cooperación entre los miembros del QUAD, incluso del Five Eyes.

Hay que tener presente que Japón es dependiente militarmente de Estados Unidos su defensa y su desarrollo militar sigue estando condicionado por su propia constitución, India también es estado parte de la Organización de Cooperación de Shanghái, organización regional de defensa impulsada inicialmente por China, con la que puede equilibrar ambas membresías mantener márgenes de maniobra frente a los grandes potencias, y Nueva Zelanda ha flexibilizado las críticas frente a China. Es decir, frente a un eventual escalamiento de tensiones, surgen dudas sobre los eventuales alineamientos de estos países con los intereses de Estados Unidos.

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Pero no así con Australia, cuyas relaciones bilaterales con China se encuentran en unos de sus peores momentos políticos, desde denuncias en 2019 de infiltración china en el Parlamento australiano, hasta la suspensión en mayo de 2021 de las actividades involucradas en el Dialogo Económico Estratégico entre ambos países, e Inglaterra, donde hay coincidencias en la política exterior inglesa post-Brexit en lo que hace a la cuenca del Pacífico y el Índico.

Si el AUKUS será un punto de inflexión para fortalecer o debilitar el entendimiento y la cooperación de los miembros del QUAD será algo para observar en los tiempos porvenir, por lo pronto en pocos días tendrá lugar la primera reunión cumbre (presencial) de este mecanismo, instancia que planteara el estado de situación de los mecanismos de cooperación en un Indo-Pacífico todavía en formación.

Acerca del autor

Es coordinador del Centro de Estudios del Sudeste Asiático y secretario de Departamento de Asia y el Pacífico del Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de la Plata. También se desempeña como profesor sobre cuestiones asiáticas en la Licenciatura de Relaciones Internacionales de la Universidad del Salvador y en la Licenciatura de Filosofía de la Universidad de Morón. Es participante del Grupo de Trabajo del Sudeste Asiático del Comité de Asuntos Asiáticos, integrante del Consejo Editorial de la Revista Asia/América Latina del Grupo de Estudios sobre Asia y América Latina del Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe de la Universidad de Buenos Aires, miembro del Consejo Directivo, miembro de la Comisión Directiva del Capítulo Argentino de la Asociación Latinoamericana de Estudios de Asia y África, y directivo de capítulo de la Cámara de Comercio Argentina para Asia y el Pacífico.