¿Por qué bajan las bancarrotas en Japón?

Las compañías de Japón experimentan la menor cantidad de bancarrotas desde 1990

Desde 1990 que no se había alcanzado el piso de 7.763 casos de bancarrotas, como consecuencia que los subsidios que el gobierno insular de Japón está aplicando. Igualmente, para algunos sectores de la economía la situación es agobiante.

En 2020, Japón ha experimentado el nivel más bajo de quiebras corporativas, según informó Bloomberg en base al estudio publicado por el Tokyo Shoko Research Ltd.

Las empresas que presentaron deudas por sobre los ¥10 millones de yuanes japoneses    (alrededor de US$91.509) cayeron un 17% respecto al ciclo anterior, con 7.163 casos, siendo 8000 la cifra de 2019.

El Tokyo Shoko Research considera que las quiebras están limitadas por las medidas de alivio que ha propuesto el Gobierno de Yoshihide Suga, aunque se espera que las bancarrotas puedan incrementarse entre las pequeñas y medianas empresas en cuanto la pandemia se prolongue.

Según informó Japan Times respecto a este tema, el número de quiebras en el rubro gastronómico ha mostrado una baja del 6,8%, mayormente en base al programa de subsidios que se han aplicado a ese sector a cambio de haberse disminuido las horas de operación permitidas. Pero en otros casos, no existe auxilio que mejore las tendencias negativas, como sucede en el rubro alojamiento, que presenta bancarrotas con un aumento del 71,6%, inducido por la profunda caída de la operación turística.

Contracción de su economía en 2020

Es importante tener en cuenta que Japón, la tercera economía más grande del mundo, informa BBC, sufrió durante 2020 su peor contracción trimestral desde la posguerra entre abril y junio, cuando la pandemia golpeó con mayor gravedad el consumo interno y las exportaciones, aunque la segunda mitad del año pasado esos mismos sectores recuperaron su fuerza gracias al repunte en el consumo que se dio a nivel mundial en el tercer y cuarto trimestre. En total, La economía de Japón se contrajo un 4,8% durante todo el año pasado, un hecho que no sucedía desde 2009.

Los datos del 2021

Al 1 de marzo de 2021, el número de quiebras en Japón directamente relacionadas con el impacto de la pandemia del COVID-19, según el sitio Statista ascendía a 246 casos en la prefectura de Tokio.

En total, 1.079 empresas comerciales de ese país quebraron tras el brote del virus. En términos industriales, la industria de servicios de alimentos experimentó el mayor número de quiebras con 183 casos hasta el momento.

El informe de performance económica del Scotiabank sobre Japón es positivo en términos generales, aunque plantea la posibilidad, ante ciertos escenarios hipotéticos, que el PIB real del país, que se recuperó con fuerza en la segunda mitad de 2020, pueda decaer debido a las nuevas olas de COVID-19 que en 2021 de están dando. Esta situación llevó al gobierno japonés a declarar medidas específicas del estado de emergencia en las prefecturas de Tokio, Osaka, Hyogo y Kioto entre el 25 de abril y el 11 de mayo.

Las perspectivas para el consumo privado se verán afectadas por la evolución del virus a corto plazo, ya que las preocupaciones sobre las infecciones y lo que se considera un lento desarrollo de la vacunación pueden detener el reciente repunte de la confianza de los consumidores.

La entidad bancaria enfatiza que el sector externo de Japón ha sido el gran impulsor de la actividad económica en 2021, respaldado por una fuerte demanda extranjera de exportaciones de productos electrónicos japoneses, en contraposición con otras industrias que siguen en caída, como la del turismo. Sin embargo, el Scotiabank condiciona este crecimiento debido a la actual escasez mundial de semiconductores, que probablemente frenará la producción y los envíos de productos tecnológicos al exterior.

No obstante, dado que la recuperación económica mundial continuará liderada por Estados Unidos y China durante los próximos trimestres, los dos destinos de exportación más importantes de Japón, las ventas netas, por ejemplo de automóviles, están destinadas a brindar apoyo al crecimiento del PIB hasta 2022.