FMI: «Sri Lanka puede experimentar inestabilidad monetaria»

Templo Sri lanka
Templo budista, Mahathupa, en Sri Lanka. Imagen Ilustrativa

El FMI dio a conocer la consulta del Artículo IV con Sri Lanka, donde señala la grave situación económica que atraviesa el país asiático. 

Sri Lanka se ha visto muy afectada por el COVID-19. Ya que, con anterioridad a esta, el país era altamente vulnerable a los choques externos debido a la insuficiencia de los amortiguadores externos y a los altos riesgos para la deuda pública.

Esta situación se vio agravada por los atentados terroristas del domingo de Pascua de 2019 y los importantes cambios políticos que incluyeron fuertes recortes de impuestos a finales de 2019.

En el 2020, El PBI real de Sri Lanka se contrajo un 3,6%, debido a la pérdida de ingresos por turismo y a las necesarias medidas de bloqueo. Además, perdió acceso al mercado internacional de bonos soberanos al inicio de la pandemia.

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Las autoridades gubernamentales, desplegaron un conjunto rápido y amplio de medidas de ayuda para hacer frente a la pandemia, incluyendo el estímulo de la política macroeconómica, un aumento del gasto de la red de seguridad social, el reembolso de los préstamos de seguridad social y una moratoria para el reembolso de los préstamos a las empresas afectadas.

Todas, estas medidas se complementaron con una fuerte campaña de vacunación.

No obstante, los déficits fiscales anuales superaron el 10% del PBI en 2020 y 2021, debido a los recortes fiscales previos a la pandemia, al débil rendimiento de los ingresos tras ella y a las medidas de gasto para combatirla.

La limitada disponibilidad de financiación externa para el gobierno ha dado lugar a una gran cantidad de financiación directa del presupuesto por parte del banco central.

La deuda pública se prevé que haya aumentado del 94% del PBI en 2019 al 119% del PBI en 2021.

Los grandes pagos del servicio de la deuda en divisas por parte del gobierno y un mayor déficit por cuenta corriente, han provocado una importante escasez de divisas en la economía.

Se prevé que en el 2021, el PBI se haya recuperado hasta el 3,6%, y que las llegadas de turistas empiecen a recuperarse a finales de año, lo que ayudaría a la economía de Sri Lanka.

FMI hong Kong
Oficina central del FMI en Washington. Imagen: Wikimedia Commons

Sin embargo, las perspectivas económicas se ven limitadas por el exceso de deuda de Sri Lanka, así como por la persistencia de necesidades de financiación de la balanza de pagos.

Otro problema fue la inflación, que  se aceleró recientemente hasta el 14% (interanual) en enero de 2022 y se prevé que siga siendo de dos dígitos en los próximos trimestres.

Otros riesgos son, el resurgimiento del COVID-19, el aumento de los precios de las materias primas, una producción agrícola peor de lo previsto, un posible deterioro de la calidad de los activos de los bancos y fenómenos meteorológicos extremos.

Con las políticas actuales y el compromiso de las autoridades de preservar los recortes fiscales, se prevé que el déficit fiscal siga siendo elevado en 2022, lo que aumentará la deuda pública a medio plazo.

Por ultimo, el FMI advirtió que, si no se satisfacen las necesidades de financiación fiscal y de la balanza de pagos, el país podría experimentar importantes contracción de las importaciones y del crecimiento del crédito privado, o inestabilidad monetaria en caso de que el banco central siga financiando los déficits fiscales.

Acerca del autor

Es estudiante de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, Argentina. Es miembro del Semillero de Investigación de dicha Facultad y del Grupo de Estudios sobre India y el Sudeste Asiático de la Universidad Nacional de Rosario. Cursó además la Diplomatura en Derecho y Estado Digital 4.0. Es pasante de SHEN, consultora de negocios con Asia y redactor en ReporteAsia.