Mi historia aprendiendo español en la India

Instituto Cervantes Nueva Delhi
Fachada del Instituto Cervantes de Nueva Delhi. Foto: Facebook.

En el marco del acuerdo de colaboración entre Reporte Asia y Español por Dentro, publicamos el artículo escrito por Neetika Sangal -estudiante india de español en el Instituto Cervantes de Nueva Delhi-, sobre sus vivencias aprendiendo este idioma.

Durante toda mi infancia fui una niña regular. Crecí en una familia de clase media con padres de clase trabajadora. Cuando alguien me preguntaba: «¿qué quieres ser cuando seas mayor?», yo nunca solía tener una respuesta clara. Mi madre era una profesora de la universidad y yo pensaba que también sería una profesora. Pero mi destino tenía otros planes para mi.

Después de empezar la universidad, me encontré desmotivada en las clases. Yo quería hacer algo que me sacara de la cama todas las mañanas, algo que me apasionara. Y así empezó mi historia con el español.

Mi contacto con el Instituto Cervantes

Un día fui al Instituto Cervantes en Connaught Place, Nueva Delhi, con mi madre para echar un vistazo, y recuerdo haberme quedado con la boca abierta. Era un lugar lleno de estudiantes sonriendo, con cafés en sus manos, hablando en español, que en aquel momento no entendía nada.

«Cuando alguien me preguntaba «¿Qué quieres ser cuando seas mayor?», yo nunca solía tener una respuesta clara»

Había paredes cubiertas de grafitis hechos por los estudiantes con palabras del idioma español en todas partes del Instituto; al instante, me estaba matriculando en mi primer curso de español.

Las primeras experiencias

Mi primer profesor fue de España, el señor Carlos. Empezamos aprendiendo los básicos de español. Los números, los alfabetos, los sonidos. Su manera de enseñanza no era como la de otros profesores.

Connaught Place
Connaught Place, zona financiera donde se ubica el Instituto Cervantes en Nueva Delhi. Foto: Vladislav Bezrukov.

Él presionaba para que hablemos siempre en español. Vimos muchos episodios de telenovelas en YouTube y a menudo terminábamos nuestras clases cantando música española.

Un día fui al Instituto Cervantes en Connaught Place, Nueva Delhi, con mi madre para echar un vistazo el instituto y recuerdo haberme quedado con la boca abierta

Por su puesto, había días cuando yo no entendía ni una palabra de lo que él enseñaba, pero jamás en mi vida me perdí una clase, lo que también sorprendió a mi madre.

Llegó el exámen

Después de 2 meses, vino el día del examen final de nivel A1. Yo recuerdo perfectamente que todos los estudiantes tenían que presentarse a sí mismos durante 2 minutos. Cuando el profesor preguntó: «¿Hay un voluntario que quiere empezar?», no sé por qué, pero levanté mi mano.

Aunque yo hablé sobre mi vida en un español no perfecto, en ese mismo momento  encontré mi pasión y tomé la decisión de dedicarme a este idioma.

«jamás en mi vida me perdí una clase, lo que también sorprendió a mi madre»

Durante los próximos años, terminé los siguientes niveles uno por uno. Con cada nivel desarrollé confianza, interés y consistencia. Cambie el idioma de mi móvil al español, ví todas las series en Netflix en español que pude y leí los periódicos españoles también.

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Mi arribo a Barcelona

Después de graduarme, decidí a estudiar los niveles avanzados en España y así empecé mi vida en Barcelona.

Casi instantáneamente me sumergí en la cultura española: hablando español durante todos los días, pidiendo café todas las mañanas, comiendo paella una vez al mes incluso tomando una siesta todas las tardes.

«Mi primer profesor fue de España, el señor Carlos. Empezamos aprendiendo los básicos de español. Los números, los alfabetos, los sonidos»

Estuve en Barcelona durante 1 año, pero cambié radicalmente. Volví de España como una persona extrovertida, con más confianza y con opiniones fuertes.

Mi vuelta a la India

Pero ahora tenía que buscar un trabajo bueno y mostrar a todas estas personas que me dijeron que ‘idiomas solo son aficiones’.

Neetika Sagal
Certificado de los estudios realizados en Barcelona.

Pero con toda esta motivación y fe en mi misma, conseguí un trabajo en el Instituto Cervantes y en Embajada de España en Nueva Delhi.

Y esta es mi historia aprendiendo español. Una lengua que ahora no solo me ayuda ser independiente, sino que también me motiva a trabajar todos los días y mejorar mi vida profesional y personalmente.

¡Muchas Gracias!

 

 

 

 

Acerca del autor

Es una estudiante india de idioma español (nivel avanzado), quien realizó estudios de perfeccionamiento en Barcelona. Reside en Nueva Delhi, donde realiza trabajos de traducción e interpretación, vinculados a las actividades de la Embajada de España en India. Asimismo, trabaja para el Instituto Cervantes.