#potsandpansformyanmar: la campaña de Yuyun Wahyuningrum

Yuyun Wahyuningrum
Imagen: Twitter

Yuyun Wahyuningrum, nacida en 1972, es la representante de Indonesia en la Comisión Intergubernamental de Derechos Humanos de la ASEAN.

Al mismo tiempo que se formaba para su doctorado en el Instituto Internacional de Estudios Sociales (ISS) en La Haya de la Universidad Erasmus, se ocupó de cofundar y coordinar una red de doctorados de distintas universidades de los Países Bajos.

Del mismo modo ejerció como voluntaria en el MBBI (Stichting Mediators Beyond Borders International) cooperando en la organización de la gestión de estrategias de comunicación en las redes sociales.

Completó sus estudios en 2007 con una maestría en derechos humanos de la Universidad de Mahidol en Tailandia. También tiene una maestría en artes.

Sus investigaciones se centran en la interacción global y regional de las normas de derechos humanos con un enfoque específico en la ASEAN como un sitio de disputa y donde analiza el papel de los actores participantes.

Las variadas áreas de especialización de Yuyun incluyen: sociedad civil, movimientos sociales, jóvenes y participación, derechos humanos en general, derechos del niño, temas transfronterizos, discapacidad, pueblos indígenas y minorías étnicas, libertad religiosa, trata de personas, migración y refugiados, entre otras.

Ha pasado más de veinte años trabajando en diferentes ONG.

De 2009 a 2015, trabajó con el representante de Indonesia ante AICHR (La Comisión Intergubernamental de Derechos Humanos de la ASEAN, por sus siglas en inglés) como asesora principal en varios temas, incluidos la lucha contra la tortura, la pena de muerte, la migración, las empresas y los derechos humanos.

Kwon In-sook, una precursora del movimiento feminista en Corea del Sur

“El aprecio por la vida en la que vivimos, el sentido de la justicia social, el respeto por las diferencias, la preferencia por los enfoques de empoderamiento, son las cosas que han moldeado mi vida adulta. He estado aquí y allá, pero los derechos humanos seguirán siendo mi enfoque de trabajo y lo bueno es que nunca estaré sola (…)” declaró.

En este momento, se desempeña como asesora principal del Grupo de Trabajo de Derechos Humanos, las Iniciativas del Sudeste Asiático para la Gobernanza y la Responsabilidad de los Derechos Humanos y Women Voices in ASEAN.

Sus escritos aparecen en The Jakarta Post, NewsDesk Asia, Bangkok Post, The Nation y Talking ASEAN of the Habibie Center.

Su presencia en las redes

El 12 de febrero de 2021 publicó una foto con una cuchara de metal golpeando una cacerola a modo de protesta, seguida del hashtag  #potsandpansformyanmar.

Sus investigaciones se centran en la interacción global y regional de las normas de derechos humanos con un enfoque específico en la ASEAN

Al día de hoy supera los 490 días publicando el trend #potsandpansformyanmar todos los días a las 8 p.m. en solidaridad con el pueblo de Myanmar “para buscar la democracia, los derechos humanos, el buen gobierno, el estado de derecho y la justicia”.

Pero, ¿qué sucede en Myanmar?

Un golpe de estado en 2021 devolvió a Myanmar al gobierno militar y acabó las esperanzas de progreso democrático en un país del sudeste asiático acosado por décadas de conflicto y regímenes represivos.

Myanmar, anteriormente conocida como Birmania, se encuentra en el sudeste asiático. Es vecino de Tailandia, Laos, Bangladesh, China e India.

El país se independizó de Gran Bretaña en 1948. Fue gobernado por las fuerzas armadas desde 1962 hasta 2011, cuando un nuevo gobierno comenzó a marcar el regreso a un gobierno civil.

El país ha sufrido décadas de gobiernos militares represivos, pobreza generalizada y guerra civil con grupos étnicos minoritarios. La religión principal es el budismo. Hay muchos grupos étnicos en el país, incluidos los musulmanes rohingya.

Miles de rohingyas fueron asesinados y más de 700.000 huyeron a Bangladesh tras la represión del ejército en 2017.

El 1 de febrero de 2021 el ejército tomó el control después de haber sido vencido en las elecciones por el partido Liga Nacional para la Democracia (LND) de Aung San Suu Kyi.

La junta militar que ocupó el gobierno, oficialmente llamada Consejo de Administración del Estado, detuvo y acusó a Aung San Suu Kyi de corrupción y otros delitos. Puso bajo arresto domiciliario a los legisladores de su partido, así como a muchos activistas.  La junta ha arrestado a más de ocho mil personas, incluidos periodistas, trabajadores médicos y políticos de la LND.

Un golpe de estado en 2021 devolvió a Myanmar al gobierno militar y acabó las esperanzas de progreso democrático

Posteriormente, el comandante en jefe militar Min Aung Hlaing, el líder del golpe, recibió condenas y sanciones internacionales por su presunto papel en los ataques militares contra las minorías étnicas.

El ejército, conocido como el Tatmadaw, enfrenta una oposición feroz y generalizada de las organizaciones étnicas armadas, contra las que luchaba incluso antes del golpe, y de los ciudadanos comunes que organizaron milicias. Prometiendo resistir a la junta militar, ex legisladores y activistas formaron un gobierno en la sombra y movilizaron fuerzas de combate en todo el país. El ejército ha respondido con una cruda represión contra las fuerzas de la oposición y los manifestantes.

El golpe también ha provocado desequilibrios económicos, sumado al colapso del sistema médico en medio de la pandemia de COVID-19. Millones de personas se enfrentaron al hambre y decenas de miles han huido a otras partes de Myanmar o han cruzado las fronteras.

Protestas masivas estallaron en todo el país en las semanas posteriores al golpe.  Miles de personas, incluidos trabajadores de la salud, banqueros y maestros, se unieron negándose a ir a trabajar hasta que el gobierno electo volviera al poder. Eventualmente, los legisladores expulsados ​​de la LND, los líderes de las protestas y los activistas de varios grupos minoritarios establecieron un gobierno paralelo conocido como el Gobierno de Unidad Nacional (NUG).

Su objetivo es reunir a los grupos dispares que se oponen a la junta, fomentar una mayor unidad entre los grupos étnicos, crear una agenda para un Myanmar posterior a la junta y cultivar el apoyo de gobiernos extranjeros. En septiembre, el NUG declaró la guerra a la junta y formó una división armada conocida como Fuerza de Defensa del Pueblo.

La brutal represión de los militares contra la disidencia y los abusos generalizados en el conflicto han provocado la condena de las Naciones Unidas, los gobiernos extranjeros y las organizaciones de derechos humanos.

Es de gran necesidad en estas situaciones la presencia de figuras como la de Yuyun Wahyuningrum, quien está completamente comprometida con su causa y no descansa cuando se trata de dar voz a un pueblo que está siendo acallado.

Acerca del autor

Nació en el año 2004. Vive en Buenos Aires, Argentina. Actualmente cursa 5to año de la escuela secundaria y es estudiante del programa UBA XXI. Participó en dos ediciones del Mundial de Escritura en Buenos Aires.

Nació en el año 2002 en la Ciudad de Buenos Aires, Argentina. Actualmente es estudiante de Letras en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Participó en dos ediciones del Mundial de Escritura en Buenos Aires.